El módulo Philae ha dado señales de haber recuperado su actividad tras un letargo de casi siete meses sobre la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, informaron este domingo fuentes del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) a la emisora pública France Info.

La sonda Rosetta, que orbita a unos 20 kilómetros del cometa, recibió una corta señal de unos 40 segundos procedente de Philae, lo que indicaría que sus baterías se han reactivado y que el aparato ha podido resistir las condiciones climáticas y ambientales.

El pasado 12 de noviembre, Philae se posó en la superficie del cometa, y permaneció operativo durante casi 57 horas, consiguiendo enviar datos valiosos, aunque posteriormente, al quedar en una zona oscura del cuerpo celeste, no pudo recargar sus baterías solares y entró en hibernación.

Desde la cuenta de Twitter de la misión Rosetta, y también desde el perfil del robot, han informado de la noticia con animados comentarios.