El Juzgado de lo Penal número 5 de Almería ha condenado a C.M.L., de 31 años y vecino de Almería, a un año de prisión por un delito de falsedad documental y otro de estafa después de que vendiera un contrato de trabajo a un ciudadano extranjero para que, mediante la simulación de una relación contractual, pudiera regularizar su situación en el país.

El fallo, consultado por Europa Press, tiene en cuenta una agravante de reincidencia, dado que el hombre había sido anteriormente condenado por otro delito de estafa a la pena de seis meses, que le había sido suspendida por un plazo de dos años. Igualmente, el juez tiene en cuenta la atenuante de reparación de daño al haber hecho entrega de la cantidad defraudada.

Los hechos tuvieron lugar en mayo de 2010, cuando el acusado entregó en una cafetería de Roquetas de Mar un contrato de trabajo a otra persona "guiado por un ánimo mendaz y de enriquecimiento ilícito" a cambio de 650 euros.

En el contrato se establecía que el comprador era contratado como peón de la construcción por el tiempo de un año por la mercantil de la que el acusado es titular, pese a que este sabía que "tal relación laboral y los servicios a prestar no eran ciertos".

A resulta de tales tratos, el comprador del falso contrato se presentó en la Oficina de Extranjería para pedir una autorización de residencia temporal en España que finalmente le fue denegada por no estar al corriente de sus obligaciones para con la Seguridad Social.

La sentencia, dictada de conformidad, acepta la conmutación de la pena de prisión por 24 meses de multa a razón de tres euros diarios, lo que se suma a una multa más de otros seis meses a razón de tres euros diarios también por el delito de falsedad documental.

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