Cayo Lara y Alberto Garzón
El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara (i), y el candidato de la formación a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, conversan poco antes de la reunión del Consejo Político de IU en Madrid. Alberto Martín / EFE

La dirección de IU rompe definitivamente con la federación de Madrid y se desvincula "legalmente" de ella, en una resolución aprobada por 113 votos a favor, 45 en contra y tres abstenciones.

El Consejo Político de IU ha aprobado la resolución presentada por el secretario de Organización, Adolfo Barrena, para desvincular desde hoy mismo a la federación madrileña, una medida con la que se pretende zanjar una guerra que dura nueve meses.

Los 5.000 militantes madrileños deberán volver a afiliarse si quieren seguir perteneciendo a IU y tienen para ello un plazo de tres meses.

Este era el segundo asunto del orden del día del Consejo Político, es decir la resolución del conflicto con IUCM.

Barrena ha mantenido durante toda la semana reuniones con dirigentes de la federación de Madrid para intentar alcanzar una solución de acuerdo que contente a ambas partes. Sin embargo, este viernes IUCM había denunciado que la única propuesta que ha encontrado por parte de la dirección federal es "la liquidación de IU de Madrid y la creación de un nuevo proyecto al servicio de un sector de IU".

La decisión de 'desfederar' IUCM tendrá múltiples consecuencias, como la baja automática de sus 5.000 militantes Ante esta situación, adviertieron de que defenderán los derechos políticos y jurídicos de sus 5.000 afiliados y afiliadas y avisaron de que iban a recurrir "a todos los medios legales a su alcance para defender la dignidad y derechos de sus militantes".

Además, la desvinculación permitirá la vuelta a IU de muchos militantes que abandonaron la organización durante los últimos meses por discrepancias con la dirección regional, como el equipo de Mauricio Valiente, que salió de IU para integrarse en Ahora Madrid, el partido instrumental encabezado por Manuela Carmena y apoyado también por Podemos.

Sin embargo, otros militantes de IUCM avisaron de que, si finalmente se daba este paso, IU se arriesgaba a perder muchos militantes por el camino. A los que no quieran afiliarse por el conflicto con la dirección federal se suman quienes no tienen una militancia activa y, simplemente por pasividad, no vuelvan a rellenar los trámites de afiliación.

Plazos y creación de una nueva federación

Según la resolución, se crea, sin personalidad jurídica propia, la nueva federación de IU y será la dirección federal la que "pilote" de forma provisional a la nueva organización. Lo hará hasta que una asamblea, que se celebrará después de las elecciones generales, permita a Madrid dotarse de sus propios instrumentos de organización.

La militancia de IUCM tiene un plazo de tres meses, a partir del momento en que se apruebe la ruptura, para volver a afiliarse a IU, pero, en cualquier caso, es un paso que se puede dar desde este mismo domingo, han precisado fuentes del partido.

Como la federación de Madrid tiene entidad jurídica propia y, de hecho, está así inscrita en el Registro de Partidos, la dirección de IU entiende que ésta tendrá que asumir su abultada deuda: casi dos millones de euros con Hacienda y la Seguridad Social más otro millón con proveedores.

Batalla por las siglas

La propiedad de las siglas es probable que también se lleve a los tribunales porque para IU la marca consolidada es algo muy importante cuando apenas quedan cinco meses para los comicios, aunque cuentan con que pueda suceder lo mismo que ocurrió tras producirse la ruptura de IU con la federación vasca, en 2011.

Entonces, Ezker Batua (las siglas de IU en Euskadi) y la dirección federal se enzarzaron en una batalla legal por las siglas, que acabó ganando IU, pero el fallo llegó después de las elecciones vascas de 2012 cuando había consolidado ya la marca Ezker Anitza-IU.

Otro de los problemas que plantea esta resolución es qué hacer con sus cargos electos en la Comunidad de Madrid, un centenar de concejales y cinco alcaldes —ninguno en la Asamblea ni en el Ayuntamiento de la capital— porque quedarían en el 'limbo' político en sus ayuntamientos a la espera de decidir si se hacen o no el nuevo carné de IU.

Candidaturas de unidad popular

El líder de IU, Cayo Lara, ha defendido la opción de las candidaturas de unidad popular para las generales, afirmando que las siglas no son un impedimento en favor de ese frente de fuerzas, pero ha dejado claro que no acepta que alguien "quiera imponer cómo se hace la suma", en referencia a Podemos.

Lara, ante el Consejo Político que debe ratificar este domingo la propuesta de unidad popular planteada por el candidato a la Presidencia del Gobierno, ha asegurado que IU está en ese camino de organizar un frente común contra la derecha pero decidiéndolo "entre todos", un principio democrático que esta organización "tiene que defender".

Aludía de esta manera al partido de Pablo Iglesias, que hasta ahora ha rechazado esas listas de unidad popular para las generales y ha asegurado que concurrirá bajo su propia marca, una marca que, ha recordado Lara, en las autonómicas decidió presentarse en solitario y con los resultados obtenidos "no ha podido superar al PSOE y al PP" como era su objetivo.

En cambio, las candidaturas populares, como las de Madrid, Barcelona y Valencia, sí han sido una alternativa al bipartidismo, ha subrayado.

Alberto Garzón, al frente de las negociaciones para ir configurando esa unidad popular de cara a los comicios, también ha insistido en esa misma idea y ha apostado por construir la unidad popular "de forma participativa, colaborativa" y sin que ningún partido "cometa el error estratégico" de querer imponer la fórmula de unidad popular.

Después de que este sábado se constituyeran los ayuntamientos, en los que el bipartidismo, aunque ha resistido, ha perdido terreno, Garzón ha señalado que hay que aprender "mucho" de las elecciones del 24 de mayo porque allí donde se han presentado listas de unidad es donde "se ha doblegado de manera más poderosa" al PSOE y al PP.

Un momento "histórico" que Garzón, ilusionado, toma como referencia para las generales, en las que lo que está en juego, ha advertido, no son las elecciones en sí mismas sino "las siguientes generaciones".

Al igual que Lara, Garzón ha defendido que este frente ha de construirse desde "la diversidad política" y ha insistido en que es el único camino posible para dar un giro radical a la política. "Yo sí sueño con que en noviembre sea la gente la que tome la Moncloa", ha dicho ante el consejo, al que han acudido más de 150 miembros de los 248 que tiene.

Además de ratificar la hoja de ruta hacia una candidatura de unidad popular para las próximas elecciones generales, el Consejo Político Federal de IU tiene en su agenda de este domingo cerrar definitivamente la crisis que arrastra desde hace meses con la federación de Madrid (IUCM).

Primeros contactos para la unidad popular

El documento 'Llamamiento hacia la unidad popular' ya obtuvo la pasada semana el aval de la Presidencia Federal de IU con el apoyo del 91% de sus miembros e incluye la posibilidad de llegar a las elecciones generales con un acuerdo con Podemos, aunque para ello el partido de Pablo Iglesias deberá renunciar a presentarse con sus siglas y haciendo de "paraguas" de otras formaciones.

En la presentación de este proyecto, Garzón explicó que su objetivo es conseguir una unión de todas las fuerzas políticas alternativas que consiga convertirse en el partido más votado en las próximas elecciones generales y desbancar al PP y el PSOE del Palacio de la Moncloa. Y para ello IU estaría dispuesta a renunciar a sus siglas en la papeleta electoral pero no a desaparecer como organización política.

Para avanzar en este objetivo, el responsable de Proceso Constituyente y Convergencia de IU ha puesto en marcha una ronda de contactos con los líderes de otras formaciones que sirva como una primera de toma de contacto para futuros acuerdos "creados en las bases de los partidos".

La primera reunión la celebró este jueves con el coportavoz de Equo, Juan López de Uralde, con quien constató el alto nivel de coincidencia entre ambas formaciones sobre la necesidad de llegar unidos a las próximas elecciones y juntos hicieron un llamamiento a sumarse a Podemos.