El despacho del rey Felipe VI
 El rey Felipe VI, momentos antes de recibir en el Palacio de la Zarzuela al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su primer despacho juntos. EFE/Sergio Barrenechea

Felipe VI cumple este viernes 19 de junio su primer año de reinado. Doce meses en los que el nuevo monarca ha intentado dejar una impronta propia distinta de la de su padre, de momento sin grandes revoluciones y con la complicidad de la reina Letizia, muy presente en la agenda real. El intento de transmitir austeridad, transparencia y el uso de un lenguaje más cercano son algunos de los cambios que han llegado a la jefatura del Estado. Es solo el inicio del camino. Felipe VI sabe que tiene que lidiar a corto plazo con serios obstáculos que marcarán su reinado: la imputación de su hermana Cristina y las relaciones de la Monarquía con el nacionalismo y las nuevas formaciones políticas emergentes, surgidas por el descontento ciudadano por la política tradicional y el bipartidismo.

Los cambios, aunque leves, han servido para mejor la nota de una Monarquía que ahora representa Felipe VI. Aunque sigue siendo un suspenso, 4,34, supone una subida de 0,62 puntos con respecto al año anterior, según el barómetro del CIS del mes de abril de 2015. La llegada de Felipe VI ha servido para que en un año la Monarquía eleve un puesto en las instituciones mejor valoradas, del sexto al quinto. De hecho, un 57,4% de los encuestados valora positivamente la institución monárquica. Estas son las claves de su primer año de reinado.

Transparencia y austeridad

"Una conducta íntegra, honesta y transparente". El día de su proclamación, Felipe VI hizo públicas las líneas maestras que iban a regir la monarquía, adaptándola a "los nuevos tiempos" y a las mayores exigencias de la opinión pública. En la página web de la Casa Real, se pueden consultar los presupuestos anuales, los contratos que se firman y los sueldos de la Familia Real. Información que hace años no era accesible. También se aprobó la realización de una auditoría en 2015 a cargo de la Intervención General del Estado (IGAE), y se ha aprobado un código de buenas conductas con 20 medidas que incluso regula los regalos que pueden recibir los miembros de la Familia Real. A finales de año está previsto que se conozcan los regalos que recibe la Familia Real. Pero a pesar de ello, la transparencia no es plena. Hay partidas (como la de su seguridad, el coste de los actos oficiales...) que no se conocen

Felipe VI y Letizia también han querido inculcar su estilo, algo más cercano, a la vida protocolaria de palacio, cambiando costumbres de su padre Juan Carlos I. El edecán militar, por ejemplo, ya no anuncia la entrada del Rey en el salón de Audiencias. Y si hay visitas de honor en el Palacio Real, Felipe VI desciende los 70 escalones (antes no ocurría) para recibir a los invitados a pie de calle.

La relación con su hermana

Es uno de los temas más espinosos de su reinado. Felipe VI acaba de dar un golpe de autoridad revocando el título de duquesa de Palma a su hermana, imputada por su presunta vinculación con el 'caso Nóos' junto a su marido, Iñaki Urdangarin. La relación entre ambos hermanos ya era distante. La infanta Cristina desapareció de la web de la Casa Real con la excusa de que técnicamente, tras la abdicación de Juan Carlos I, no pertenecía ya a la Familia Real. Además, los actos oficiales en los que Felipe y Cristina participan juntos han disminuido de una manera notable. Se ha querido así marcar distancias y no contaminar la imagen de la institución con un escándalo judicial que vivirá en breve importantes capítulos.

Su propia agenda, centrada en economía

Felipe VI ha intentado también marcar su propia agenda. Aunque siempre hay actos (como el primer viaje oficial al Vaticano) que son irrenunciables. En su primer año de reinado, los monarcas han realizado 188 actos oficiales y 17 viajes al extranjero. El jefe del Estado ha dedicado la mayoría de su actividad a actos oficiales de índole económica, el último con estudiantes becados de La Caixa. La agenda del rey quiere así revelar la preocupación del monarca por los problemas que también quitan el sueño a la ciudadanía: la crisis, el paro y la recuperación económica. Los actos culturales y de Defensa también copan la agenda del rey. Pero también ha habido tiempo para intentar definir un estilo propio. El rey ha querido dejar claro que todos los colectivos tienen un hueco en su agenda. Recibió en Zarzuela (algo que nunca hizo su padre) a los colectivos de gais, lesbianas y transexuales

La relación con Cataluña

Cataluña ha sido la segunda comunidad española más visitada por los reyes Felipe y Letizia. Han realizado 14 viajes, lo que también revela la preocupación del monarca por los problemas territoriales y el auge nacionalista que se vive con Cataluña. A pesar de que en su papel de árbitro ha de ser politicamente neutral, Felipe VI no ha dudado en mantener una actitud cordial y dialogante con el presidente de la Generalitat, Artur Mas. Incluso la reina ha aprendido algunas nociones de catalán para intentar desenfriar los encuentros con políticos catalanes. También el rey, que en su último acto en Cataluña (la constitución del comité de honor de los Juegos Mediterráneos Tarragona 2017) pidió en catalán a Cataluña "unidad y responsabilidad para alcanzar logros juntos".

La reina, su propio camino

Letizia acapara tantos focos como su marido. Aparte del papel preponderante que el matrimonio siempre juega en la prensa rosa y las sombras que de vez en cuando aparecen sobre su delgadez y su salud, la reina ha conseguido marcar su propio estilo (no solo en la moda) y agenda política. De los 188 actos oficiales, la reina ha protagonizado en solitario 39 de ellos, especialmente de índole cultural. Además, la reina acaba de realizar su primer viaje oficial en solitario a Honduras y El Salvador. Fuera de los focos, la pareja también intenta disfrutar de su vida privada, incluso en solitario. Son frecuentes sus salidas al cine o a conciertos. Los reyes han conseguido blindar su vida personal y que no haya, de momento, rumores de crisis de pareja, algo muy frecuente en los últimos años del reinado de su padre.

Un rey sin escándalos

Trabajador, prudente, muy familar y no tan campechano como su padre. Los expertos coinciden en destacar la preparación de Felipe VI para desempeñar el papel de rey, un profesional del cargo. Que solo se hable de su papel como monarca es, en cierta medida, uno de los grandes logros de Felipe VI. Ningún escándalo personal en su primer año de reinado. La herencia no ha sido fácil, ya que Felipe VI ha tenido que 'hededar' los que sí cometió su padre en sus últimos años de reinado: polémicas cacerías, amistades peligrosas como la de la princesa Corina, sospechas de dinero fuera de España, mala relación con la reina Sofía...

Nuevo círculo de confianza

A su llegada, el nuevo monarca ejerció una de las potestades que le están concedidas y nombró un nuevo círculo de confianza. Así, designó a su hasta entonces secretario Jaime Alfonsín como nuevo jefe de la Casa del Rey. Posteriormente, además, nombró como su número dos a Domingo Martínez Palomo y al periodista Jordi Gutiérrez Roldán como director de Comunicación de la institución. La reina eligió como su mano derecha a José Manuel Zulueta, duque de Abrantes; y como su jefe de protocolo a un ovetense como ella, Alfredo Martín Serrano. Se despedían de esta forma antiguos pesos pesados en el entorno de la monarquía como Rafael Spottorno (ahora salpicado por el escándalo de las tarjetas B de Caja Madrid) o el anterior jefe de prensa, el actual subdirector del diario El País, Javier Ayuso.

Los nuevos partidos emergentes

Aparte del nacionalismo, Felipe VI tendrá que lidiar con las nuevas fuerzas políticas emergentes, nacidas de las candidaturas de unidad popular y de los movimientos sociales. Fuerzas políticas que se han hecho con un hueco importante tras las últimas elecciones municipales y autonómicas. Y fuerzas más proclives al republicanismo que a la monarquía. Felipe VI ya dejó claro a Pablo Iglesias, sin duda el principal líder de esas fuerzas emergentes, que no le recibirá hasta que no pasen las elecciones generales. Ambos tuvieron su primera toma de contacto en el Parlamento Europeo, donde Iglesias regaló al rey la serie 'Juego de Tronos'.