Ernesto Sáenz de Buruaga
Ernesto Sáenz de Buruaga en el plató de 'Así de claro'. TVE

TVE ha anunciado la suspensión del espacio televisivo Así de claro, que conduce Ernesto Sáenz de Buruaga cada lunes en TVE en horario de prime time, después de cosechar unos datos de audiencia discretos y de provocar un aluvión de críticas en las redes sociales semana tras semana, según ha informado este martes la corporación a través de un comunicado.

El programa no logró alcanzar los objetivos de audiencia esperadosLa nota de prensa detalla que el motivo principal por el que la dirección de TVE ha decidido retirar de la parrilla el espacio televisivo de análisis político se debe a que "el programa no logró alcanzar los objetivos de audiencia esperados".

Concretamente y tal y como ha podido saber 20minutos, el contrato del presentador establecía que Así de claro debía tener una audiencia del 10%.

A pesar de que el programa de Buruaga se estrenó en plena resaca electoral —con el objetivo de analizar en profundidad los resultados de las elecciones autonómicas y municipales—, sólo registró un 6,5% de cuota de pantalla en su debut. María Dolores de Cospedal, Pablo Iglesias y Albert Rivera, que acudieron como invitados en su estreno, no consiguieron atraer al millón de telespectadores.

"Manipulación gubernamental"

Las oleada de críticas que recibió esa primera tertulia no sólo se manifestó a través de las redes sociales. El Consejo de Informativos, de hecho, ya pidió el pasado mes de mayo "la inmediata cancelación del programa" por "convertirse en un mero instrumento de manipulación gubernamental" y exigió la dimisión o la destitución de los directivos que aprobaron su contratación.

Poco antes, el sindicato UGT hizo lo propio por "incumplir la ley al externalizar un programa informativo" y aseguró que "la televisión pública está secuestrada".

Para el Comité de Informativos, el espacio "se caracterizó por una falta de pluralidad e imparcialidad, que contraviene los principios del Estatuto de información y el Manual de estilo de RTVE". Más concretamente, "por la sesgada selección de tertulianos" y "por las reiteradas intervenciones del director-conductor del programa expresando sus opiniones personales a lo largo del debate".