José Durá, el armador del pesquero alicantino que el miércoles rescató a 25 inmigrantes y un cadáver de una patera a 90 millas de Libia, afirmó que el gobierno libio ha aceptado finalmente el atraque en el puerto de Tripoli y el desembarco de los inmigrantes.

El patrón del barco también ha confirmado que han puesto rumbo al puerto de Tripoli, tras recibir la autorización por parte de la guardia costera libia.

Sin embargo, fuentes del ministerio de Exteriores citadas por RNE no han querido confirmar el acuerdo, y prefieren seguir los contactos hasta que los inmigrantes y el cadáver sean desembarcados.

El armador ha asegurado que la "falta de información y de colaboración" entre los gobiernos en situaciones como ésta "hace que te pienses" el rescatar a estas personas.

Durá, que ya vivió una situación similar hace casi un año a bordo del pesquero "Francisco y Catalina", que entonces rescató a 51 inmigrantes subsaharianos a cien millas de Malta, reconoció que cuando se está en esa situación, "no vas a dejar morir a nadie, pero te encuentras tan desesperado que quizás te lo piensas".

"Poco organizado"

El armador lamentó que son los que se meten "en estos berenjenales los que pagan un poco las consecuencias", porque todo está "poco organizado".

Tienes que ir buscándote la vida, llamando a éste y al otro e informándote aquí y allá
"Tienes que ir buscándote la vida, llamando a éste y al otro e informándote aquí y allá", criticó Durá, quien dijo que con esta falta de información y de colaboración de los gobiernos, si vuelve a ocurrir una situación similar otra vez, se lo pensará.

Respecto a la situación en la que se encuentran los tripulantes del "Nuestra Madre de Loreto" y los inmigrantes que rescató, entre los que se encuentra un fallecido, indicó que éstos siguen a la espera de que se les comunique un punto de destino y de que "todo se aclare".

Dijo que los pescadores están bien, aunque "desesperados" y pendientes de dirigirse a algún destino para poder desembarcar a los inmigrantes y continuar con la pesca.

Según las informaciones que ha recibido, los inmigrantes se encuentran "también bien", puesto que están "bien cuidados, atendidos y alimentados".

Falta de gasóleo

Durá comentó que si la situación no se alarga no habrá problemas de víveres, ya que, según indicó esta mañana a el propio patrón del pesquero, José Luis Sestayo, tienen comida para "siete u ocho días" .

El armador asegura que el problema es que el gasóleo escasea
El problema, según el armador, es el gasóleo, que "está más escaso. Pero víveres tienen suficientes, y no van a tener problemas".

Según María Ángeles Macià, esposa del mecánico del pesquero, José Antonio Ruso, de momento los tripulantes están "bien de ánimos, porque todavía ha pasado poco tiempo. Pero si la cosa se alarga, me parece que se van a poner mal".

En una conversación telefónica, su marido le contó que anoche, cuando estaban a punto de llegar al puerto de Trípoli, una patrullera libia les impidió el acceso, motivo por el que todavía permanecen a unas 12 millas de la costa esperando instrucciones.