Las medusas se han instalado en nuestras playas.
Las medusas se han instalado en nuestras playas. (ARCHIVO)

Las cofradías de pescadores colaborarán con la Generalitat de Cataluña para evitar que los bancos de medusas lleguen a las playas catalanas este verano detectando y capturando los bancos que amenacen el litoral.

Los pescadores serán remunerados por esta ayuda y apoyarán a los doce barcos-pelícano de la Generalitat que además de recoger residuos que floten en el mar retirarán las medusas que puedan causar problemas a los bañistas dentro de su campaña de playas 2007.

Playas de Roses, Tossa de Mar y el Port de la Selva ya han recibido las primeras medusas de la temporada
Todas las embarcaciones controlarán los más de 800 kilómetros de costa catalana para vigilar y actuar en caso de que se detecten aglomeraciones de estos organismos de cuerpo gelatinoso que puedan "producir problemas inmediatos en zonas de baño". "Pero no antes", manifestó el conseller de Medio Ambiente de la Generalitat.

No hay que exterminarlas

"La solución no debe ser exterminar la especie. Ese sería un profundo error ecológico que conllevaría consecuencias peores", ha destacado el conseller. La Generalitat destinará 300.000 euros a esta actividad.

Hasta ahora se han detectado medusas en algunas playas de Roses, Tossa de Mar y el Port de la Selva (Girona), Sant Carles de la Ràpita (Tarragona) y algunas zonas del litoral barcelonés aunque, según matizó Baltasar, en todos los casos han sido "presencias muy puntuales".

Las altas temperaturas, la elevada salinización de la costa y la disminución de la población de algunas especies depredadoras hace pensar que a partir de julio estos animales con células urticantes volverán a acercarse masivamente a las playas del Mediterráneo.