La Policía Nacional detuvo a un joven de 18 años, natural de Lorca (Murcia) pero domiciliado en Gijón, que fingió su propio secuestro. La investigación de los hechos comenzó cuando un amigo del detenido acudió a la Comisaría, visiblemente alterado, para poner en conocimiento que un amigo suyo había sido secuestrado por alguien desconocido, el cual amenazaba con matarle si no se pagaba el rescate exigido, según informó la Policía a través de una nota de prensa.

El denunciante explicó a los agentes que desde hacía un mes, aproximadamente, venía recibiendo amenazas e insultos por parte de una persona que había conocido a través de Internet, concretamente a través del servicio de 'Messenger', persona que, supuestamente, era la que había secuestrado a su amigo.

Había recibido una llamada en la que le comunicaban que debía pagar el montante del rescate, que ascendía a 2.000 euros

Asimismo manifestó que había recibido una llamada en la que le comunicaban que debía pagar el montante del rescate, que ascendía a 2.000 euros, en el domicilio de su amigo, lugar donde se encontraba retenido.

Cuando los agentes policiales se personaron en el citado domicilio pudieron comprobar que todo era una falsa alarma y que el "presunto secuestrado" se encontraba en su domicilio en compañía de dos hermanos mayores, en perfecto estado de salud.

Una broma de mal gusto

Las pesquisas policiales llevaron a la comprobación de que todo de trataba de una broma de mal gusto que el ahora detenido le había tratado de gastar a su amigo. Para ello contactaba él mismo con su amigo a través de Internet simulando ser otra persona.

Contactaba él mismo con su amigo a través de Internet simulando ser otra persona

Asimismo simuló haber sido víctima de una paliza en el parque de Isabel La Católica por parte de una persona que le había sustraído su teléfono móvil, desde donde el denunciante recibía las amenazas y las exigencias del presunto secuestrador.

El detenido llegó incluso a quemarse un dedo para hacer más creíble la historia del presunto secuestro.

En la declaración que prestó en Comisaría el joven detenido manifestó que todo había empezado con una broma que con el paso del tiempo se le fue escapando de las manos.