Vacuna
Una persona recibe una inyección. ATLAS

El pasado 30 de mayo un niño de seis años residente en Olot (Girona) ingresó en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona con los síntomas que evidenciaban que había contraido la difteria, una enfermedad que llevaba erradicaba en España 28 años. El pequeño ha fallecido este 27 de junio.

Los padres del niño habían rechazado vacunarlo, según precisó el epidemiólogo del Hospital Clínic de Barcelona, Antoni Trilla, quien añadió que cerca de un 10% de la población catalana no está correctamente vacunada, "bien sea por alergia, por pautas incompletas o por decisión propia", como el caso del pequeño afectado.

La Conselleria está siguiendo a entre 100 y 150 personas que estuvieron en contacto con el menorEl pequeño estuvo en la UCI del hospital barcelonés respondiendo bien al tratamiento, en estado crítico.

Según publica Infosalus, que habló con un especialista en medicina tropical y enfermedades parasitarias, este caso no debe crear alarma en la sociedad española puesto que las personas vacunadas ya están protegidas.

Ante el desconocimiento de la enfermedad, el doctor Fernando María Navarro respondió a algunas de las cuestiones más importantes acerca de la difteria.

¿Qué es?

Se trata de una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a las amígdalas, la garganta, la nariz, el miocardio, las fibras nerviosas o la piel.

Está erradicada y solo prevalece en algunas zonas tropicales. Se produce por una bacteria llamada Corynebacterium difteriae.

¿Cómo se contrae?

La difteria, según señalan desde Infosalus, es altamente contagiosa y se contrae a través de las vías respiratorias. En concreto a través de las personas que han pasado la enfermedad o que son portadores sanos. Ataca sobre todo a niños menores de cinco años y a personas mayores de 60.

Síntomas

En principio, la difteria causa cefalea, fiebre alta, dificultades para tragar y ganglios linfáticos inflamados en la zona del cuello. Además, se puede formar una membrana en la garganta. Los síntomas suelen manifestarse de 3 a 9 días después del contagio.

El niño llegó el jueves a las Urgencias del Hospital de Olot, aunque los síntomas habían empezado el 25 de mayo —tenía cefalea, fiebre y dificultades para tragar—, y no fue hasta el viernes cuando le hicieron las pruebas específicas.

¿Cómo se trata?

La difteria se neutraliza principalmente con antibióticos, sin embargo, si la enfermedad empieza a producir una toxina que afecta al miocardio y al sistema nervioso —que puede producir lesiones cardiacas, parálisis o incluso la muerte— se deberá atacar con un suero antitoxina.

En el caso de las personas que han estado en contacto con el paciente, deberán, en primer lugar, reforzar la vacunación. Esta vacuna se pone junto a la del tétanos y tiene una duración de 10 años. No obstante, si hace más de cinco que se administró, se deberá aplicar un recuerdo.

Para los contactos más cercanos, se recurre a la profilaxis antibiótica con penicilina o eritromicina y, además, se les tomarán muestras faríngeas para saber si son portadores de la bacteria.