Los alumnos extranjeros prefieren vivir con familias
Tienen 20 años de experiencia.
Alrededor de 1.700 alumnos vienen cada año a Valladolid para aprender español en los cursos que organiza el centro de idiomas de la Universidad, y el 80% prefiere convivir con una familia que habitar en un apartamento.

Los más independientes proceden de otros países europeos, mientras que americanos y orientales apuestan por la inmersión cultural total.

En estos momentos hay 130 familias dispuestas a acoger estudiantes, y aunque la demanda está cubierta, hacen falta más, «cuantos más se ofrezcan, mejor, sobre todo en verano, cuando más alumnos tenemos», asegura la responsable del servicio de alojamientos, Cristina García.

Ni papa de inglés

No hay requisitos, aunque se tiene en cuenta que el domicilio esté cerca del campus. Tampoco hay que hablar idiomas –mejor incluso para el aprendizaje de los chavales–. «Les decimos que actúen como les gustaría que tratasen a sus hijos», comenta.

Hay que cocinarles, lavarles la ropa y ayudarles en cuestiones del día a día, algo que está recompensado no sólo económicamente (unos 15 euros al día), sino con su compañía y una gran experiencia de vida. Hace falta paciencia, pero quienes prueban… repiten. Interesados: curesp@funge.uva.es.

De profesión: familia

José y Carmen, con ken y virgil.

«Unos van, pero vienen otros»

Tienen 20 años de experiencia. «Como sólo tuvimos hijas, ahora prefiero chicos. Siempre les digo que nos cocinen algo de su país. Les coges cariño, pero llenas rápido el vacío porque se van unos y vienen otros».

Yolanda con taylor, Margareth, Jessica y su gata, ‘laila’.

«Sé lo que supone estar lejos»

«Puede ser fácil o terrible. Yo comencé para llenar el vacío, porque la casa se me hacía muy grande. Además, me divierto y es muy enriquecedor, me encanta el intercambio; de hecho, conservo amistad con muchas».

Josefina, con mattie, emily y jennifer.

«Yo no me aburro nunca»

«La comida es lo que más les gusta. Para mí, la experiencia ha sido siempre positiva. A veces charlamos, unos hablan mejor y otros no tanto, pero al final te entiendes. Con los que se quedan más tiempo hay mucha unión».