Oso pardo
Quedan en torno a 250 ejemplares de oso pardo en España FUNDACIÓN BIODIVERSIDAD

Un hombre de 35 años, Eduardo V.D. ha resultado herido esta tarde tras ser atacado por un oso pardo a dos kilómetros del pueblo cántabro de Villaescusa (Campoo de Enmedio), donde ha sido auxiliado por la Guardia Civil y una ambulancia del 061 que le ha atendido por rotura de un brazo y desgarros en esa extremidad.

Según la Delegación del Gobierno en Cantabria, el puesto del Instituto Armado en Polientes recibió aviso pasadas las 20.00 horas de que un hombre había sido atacado por un oso pardo en el pueblo de Villaescusa del Bardal, situado en la base de ese puerto de montaña. Los agentes que se acercaron a la localidad encontraron al hombre, vecino de Reinosa, junto a la iglesia de Villaescusa, donde ya estaba siendo atendido por una ambulancia del servicio de emergencias 061.

Las heridas del hombre son "de carácter reservado", aunque no se teme por su vidaEl hombre, E.V.D.P., presentaba heridas leves en la cara y el cuello por mordeduras, que también tenía en el brazo derecho, que estaba fracturado y con desgarros de los músculos. El herido contó a los agentes que se encontraba a dos kilómetros de Villaescusa, junto al depósito de agua de la localidad, cuando se encontró con un oso pardo que le dio un zarpazo y huyó del lugar.

El hombre fue trasladado en ambulancia al hospital Tres Mares, de Reinosa, donde se le atendió en un primer momento, aunque sobre las 22.00 horas fue evacuado al Hospital de Valdecilla, de Santander, para ser intervenido quirúrgicamente de las heridas que presentaba en el brazo fracturado y desgarrado. Las heridas del hombre son "de carácter reservado", aunque no se teme por su vida, según las mismas fuentes.

"Solo lo vi cuando ya lo tenía encima"

Según asegura el hombre desde la cama del Hospital Valdecilla, el oso salió de entre los árboles y le atacó, sin haber percibido antes su presencia, porque asegura que solo lo vio "cuando ya lo tenía encima". Eduardo explica que a menudo sale a andar por el monte con su cámara fotográfica para captar las imágenes que le ofrece la naturaleza y así hizo esta vez.

Eduardo subía por el bosque viendo y fotografiando plantas y animales y haciendo ruido con la hojarasca que tenía bajo sus pies, porque, como en alguna ocasión ha comentado con sus amigos, pensaba que eso puede alertar a animales salvajes que se encuentren en su camino. Sin embargo, esa "prevención" no le dio resultado, ya que en un momento del camino oyó un rugido a un lado de su cuerpo y un instante después un oso estaba mordiéndole el brazo.

Lo que le preocupaba tras el ataque era no desmayarse para poder ser localizadoEste hombre, que tiene 35 años y es vecino de Reinosa, no recuerda mucho más de ese momento, solo que tras moderle, el animal le lanzó un zarpazo y se fue del lugar. Con su brazo derecho "destrozado", con rotura de cúbito y el radio salido del codo, Eduardo llamó al servicio de emergencias 112 para avisar de que había sido atacado por un oso y para intentar precisar en qué lugar se encontraba, ya que estaba dentro de un bosque y alejado del pueblo donde tiene una casa familiar, Villaescusa del Bardal (Campoo de Enmedio).

También el joven intentó avisar a su familia e, incluso, a un vecino de la localidad de Villaescusa que había visto próximo al bosque cuando estaba ascendiendo hacia la zona más alta. Fue ese vecino, mientras mantenía un continuo contacto con los médicos del servicio de emergencias 112, a quien encontró y quien le ayudó a llegar hasta Villaescusa para allí ser evacuado en ambulancia al hospital.

Dice que lo que le preocupaba tras el ataque era no desmayarse para poder ser localizado, porque nadie sabía donde se encontraba. Asegura que siempre pensó que un animal salvaje no ataca si no se le cruzan en el camino, por lo que no entiende el motivo por el que el oso que ayer se cruzó en el suyo le atacó.

Este joven es la primera persona que es atacada en Cantabria por un oso pardo en los últimos 25 años, y en ese tiempo, en la Cordillera Cantábrica, solo ha habido cuatro ataques de estos animales a personas, tres en la Montaña Palentina y uno en Riaño (León), según el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero. En el resto de España, Palomero recuerda también el ataque de otro oso en Pirineos.

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