Sólo una de cada tres empresas de Valladolid con posibilidad de tener representación de los trabajadores lo posee, según los cálculos del sindicato UGT. Esto significa que, en términos absolutos, en torno a 1.100 empresas de la provincia tienen delegados sindicales, de las 3.561 que cuentan con seis empleados o más, que son las que por ley pueden optar a tenerlo.

Precisamente, en las de seis a diez trabajadores es en donde menos representantes sindicales hay. «Primero, porque hasta que existen 10 empleados no lo pueden solicitar las distintas organizaciones sindicales, sino los propios trabajadores, y segundo, porque en estas compañías hay una mayor presión por parte de los jefes», explica a 20 minutos el secretario provincial de UGT en Valladolid, Mariano Carranza.

«Se trata de compañías pequeñas, en muchos casos familiares, donde para el trabajador es más complicado exigir sus derechos sin que reciba presiones de los dueños», comenta.
Cuanto más grande es la empresa, los sindicalistas aparecen de forma más habitual, y en Valladolid están presentes en el 70% de los negocios con más de 10 asalariados, o lo que es lo mismo, dos de cada tres tienen representación.

«Es necesario»

El responsable provincial de UGT no tiene ninguna duda de que se hacen necesarios.

«Tener un  delegado sindical sirve para que el trabajador pueda cobrar un sueldo digno y para que el reparto de los beneficios de la empresa se haga de una forma proporcional. Además, es vital que haya en los negocios más pequeños para que sepamos sus verdaderas necesidades y planteamientos», explicó.

Menos que en el resto de España

En España, un 58% de las empresas tienen representación sindical, bastante por encima que en Valladolid (33%). En comparación con otras provincias, se halla por debajo de Madrid (un 46% tienen delegados), pero a la altura de otras, como Alicante (un 33%).

Pese a todo, son más los empleados con defensa sindical que los que no, ya que todas las empresas grandes lo tienen.