Los padres del colegio público Francisco de Quevedo, el 4 de marzo, han remitido un escrito a la Dirección Provincial de Educación «ofendidos y engañados», debido a que sus hijos no estaban en las listas del programa Centros Abiertos, que realiza actividades con los niños durante los periodos de vacaciones.

De las 179 plazas disponibles, 49 niños del propio colegio se inscribieron y sólo 29 han sido admitidos, los otros 20 tendrán que acudir al Martín Baró, en Arturo Eyríes, o al Jorge Guillén, en Parquesol. Mientras, las otras 150 plazas se han destinado a niños de otros colegios públicos y concertados del resto de la ciudad. «Es como si nos echaran de nuestra casa», asegura Nathalie Ríos, una de las madres afectadas. «Yo vivo al lado del centro y me tengo que desplazar, no es lógico», incide América Isla, otra de las madres.

Criterios discriminatorios

La respuesta que recibieron por parte de Educación es que hubo un cambio de criterio. «Antes, lo que valía era el orden de inscripción; ahora, por lo visto, tienen preferencia quienes han utilizado los Centros Abiertos con anterioridad», cuentan las madres.

Es más, quienes renuncien a la plaza podrían perder el derecho a solicitarla de nuevo el curso que viene, algo que a los padres les preocupa. La próxima semana habrá una reunión con Educación, donde trasladarán su descontento, pedirán que se admita a esos 20 niños y le expresarán que los nuevos criterios son discriminatorios, «más aún, cuando se fijaron después de las inscripciones», insisten.

Ocho colegios en activo

En Valladolid habrá ocho centros educativos abiertos durante los sábados de junio, además de toda la última semana (desde el 25 al 29) y todo el mes de julio (de lunes a viernes). Seis de ellos cuentan con experiencia: el Marina Escobar, Antonio Allúe Morer, Francisco de Quevedo, Gonzalo de Berceo, San Fernando y Pedro Gómez Bosque.

Mientras que otros dos se suman este verano por primera vez: el Martín Baró y el Jorge Guillén.