El director del colegio burgalés donde se hallaba interno el acusado de matar a sus padres y su hermano con 16 años, Faustino Besa, aseguró ayer que tiene «la certeza de la inocencia» del chico.

Además, indicó que el joven Rodrigo Barrio durmió la noche del crimen en el centro educativo. «Esa noche y la siguiente», y resaltó: «Somos testigos de que estuvo aquí».

Pese a ello, comentó, en declaraciones a Ical, que las investigaciones siguen su cauce para ver si puede haber otra versión o realidad.

Besa también recalcó que para su centro educativo es «impensable e inadmisible» que el joven Rodrigo pudiera haber cometido el brutal crimen de sus padres y hermano menor.
Por otra parte, el joven declaró ayer por espacio de seis horas ante la Fiscalía de Menores, aunque según fuentes jurídicas, el martes se había negado a hacerlo en la comisaría de Policía.

Para la instrucción del caso se le aplica la Ley del Menor porque cuando sucedieron los hechos tenía 16 años, aunque ahora tiene 19. El mismo letrado expresó su «sorpresa» por la detención e indicó que no le han permitido asistir ni a su declaración porque está decretado el secreto de sumario por el juez.