Rafael Ceres, juez de Instrucción de Sevilla, fue acusado de maltrato por una funcionaria de los juzgados con la que mantuvo una relación sentimental. Según la denunciante, el juez la llamaba por teléfono decenas de veces al día, el que más, cincuenta, y mantenía actitudes agresivas. El asunto fue visto por el Juzgado de Violencia que lo consideró un caso de falta por vejaciones. La sentencia no satisfizo a la víctima que recurrió. Ahora, la Sala 4ª de la Audiencia Provincial de Sevilla, según informa la cadena SER, ve indicios de delito por maltrato psicológico.