Un incendio en Barakaldo sacó a la calle a un centenar de vecinos
Varios vecinos esperan, ayer, a que los bomberos les den paso al garaje para retirar sus vehículos.(G. A.)
Un incendio en un garaje de Barakaldo mantuvo en vilo ayer a más de un centenar de vecinos del barrio de Bagaza. Pasadas las 2.00 h de la madrugada del miércoles a jueves, una bombona de camping gas hizo explosión en el garaje subterráneo de parcelas particulares de la calle Zorrilla, provocando un gran incendio en la primera de las dos plantas.

Alertados por los vecinos, cinco dotaciones de bomberos, de los parques de Urioste y Artaza, se presentaron en el lugar sobre las 4.00 h. Al llegar, se encontraron con que el fuego estaba arrasando la planta -1 y optaron por desalojar las viviendas superiores. No hubo ningún herido.

Más de un centenar de vecinos de siete portales, del 4 al 16, fueron evacuados por la Ertzaintza sobre las 4.30 h y no pudieron volver hasta pasadas las 7.30 h, momento en que los bomberos terminaron por controlar el fuego. Algunos de los desalojados pudieron pasar la noche en un colegio cercano, que se habilitó para la ocasión.

El incendio se saldó con 15 coches calcinados y otros 40 afectados, en una garaje en el que cada noche pernoctan 133 vehículos. Asimismo, el fuego acabó con las instalaciones eléctricas y las tuberías de agua, lo que ha dejado sin suministro a los vecinos de cinco de los portales.

Las diferentes explosiones que se fueron sucediendo al ir quemándose los coches, echaron abajo las paredes de la parte trasera del aparcamiento, que da al bidegorri. Y, aunque no se detectaron daños estructurales en el inmueble, los bomberos procedieron a apuntalar la planta afectada.

Pese a que en un principio se pensó en un acto de kale borroka, el Departamento de Interior lo descartó a lo largo del día. Al parecer, la bombona que explotó pertenecía a un vecino, que la guardaba en un armario colgado en la pared de su plaza.

El alcalde de Barakaldo, Tontxu Rodríguez, afirmó, asimismo, que no había ningún vehículo perteneciente al «colectivo de riesgo», en referencia a la posibilidad de que concejales o policías guardaran allí sus automóviles.

«Esto ha podido ser un ajuste de cuentas entre los propios vecinos»

Algunos afectados apuntaban a «alguien con llave». Varias horas después de que el fuego hubiera sido sofocado, muchos de los vecinos de la calle Zorrilla aún tenían el susto en el cuerpo. «A las 4.00 h ha venido la Ertzaintza a desalojarnos; y a los que no han salido, los han sacado», explicaba Begoña, del número 4.  Las explosiones de varios de los coches despertaron al resto del vecindario.

«He oído el ruido y me he asomado a la ventana; al ver a los bomberos, he bajado a ver qué pasaba», comentaba el propietario de una parcela, que pudo sacar intacto su vehículo sobre las 11.00 h, cuando la Ertzaintza permitió retirar los coches de la 2ª planta.

Según los bomberos, ninguna de las puertas de entrada al aparcamiento había sido forzada, por lo que los vecinos construían sus propias teorías. «Tuvo que ser alguien con llave», decían algunos; otros, como Fernando Caro, presidente de la comunidad del garaje,  apuntaban a un posible «ajuste de cuentas entre vecinos». Sin embargo, esta versión perdió credibilidad a lo largo del día.