La Policía Local de Castellón ha abierto una investigación para esclarecer si un niño de 10 años ha sido víctima de malos tratos psicológicos por parte de sus padres. Los hechos sucedieron el miércoles a las once de la noche, cuando el padre de la supuesta víctima llamó a los agentes al no poder controlar al niño. Cuando los policías llegaron, el crío les confesó que sus padres le pegaban y que lo amenazaban con meterlo en un internado. El menor no tenía ninguna señal ni golpe en el cuerpo y explicó a los agentes que el maltrato era psicológico, aunque de vez en cuando le propinaban algún bofetón en la cara, dijo.