Se encontraba paseando por un centro comercial de Vitoria, el pasado día 9, cuando, Zoraida González, una dominicana de 34 años y embarazada de ocho meses, tuvo una hemorragia interna y tuvo que ser trasladada al hospital de Txagorritxu. Allí le practicaron una cesárea de urgencia, y, 17 horas después, murió.

El marido ha denunciado al hospital por una imprudencia médica. Alega que la falta de atención de los médicos provocó que no se dieran cuenta de que la mujer seguía perdiendo sangre tras ser sometida a la operación.

Un juzgado de Vitoria investiga ya los hechos. A la espera del resultado, ayer, Francisco Villar, director gerente del Txagorritxu, aseguró ayer que "no ha habido desatención o presunta negligencia" y atribuyó el fallecimiento al Síndrome de Hellp, un mal asociado a la gestación que es mortal en entre un 4% y un 12% de los casos. Villar explicó que, tras confirmar este diagnóstico, se produjo un fracaso multiorgánico acelerado y fulminante que acabó con la vida de la mujer.

Sólo tres visitas en seis horas

La paciente ingresó sobre las 21.00 h y tras la cesárea fue trasladada a una habitación pasadas las 23.00 h. Según la familia, hasta las 5.00 h, momento en que empezó a sentirse muy mal, sólo recibió tres visitas por parte del personal sanitario. El médico llegó para atenderla a la 6.00 h, y Zoraida falleció pasado el mediodía.