Tentativa de homicidio y malos tratos habituales. Con estos cargos, la jueza que instruye el caso de la niña Alba, ha procesado a la madre, Ana María C., y al compañero de ésta, Francisco Javier P.

La magistrada mantiene también la prisión provisional y ha fijado una fianza de 1,5 millones de euros que podría aumentar, en el caso de que las secuelas en la salud de Alba se agravaran.

Después de ingresar en marzo de 2006 en la Vall d’Hebron inconsciente y con síntomas de agresión, Alba, que ahora tiene cinco años, ha quedado en una silla de ruedas y sin poder hablar.

En el acta de procesamiento, consta que Alba fue obligada por el compañero de su madre a comer sus propios vómitos y que cuando la niña se quedó a solas en casa con él, éste la golpeó hasta dejarla inconsciente.

La hija de Francisco Javier P., que también vivía en la casa, ha declarado que su padre maltrataba a Alba y que la ataba a una silla con las manos atrás.

La jueza ha imputado también a la madre de la menor por considerar que sabía que su compañero sentimental maltrataba a la niña y que, a pesar de todo, la dejó a solas con él la noche del 4 de marzo.

El abogado de la madre aseguró ayer que la mujer no era consciente de que su hija podía morir por los malos tratos que presuntamente le infligió su compañero y anunció que prepara un recurso contra la decisión de la juez de procesar a la pareja.

Por su parte, la Asociación de Infancia Maltratada criticó ayer la «falta de coordinación» entre administraciones ante este tipo de casos de maltratos a menores. El Síndic se reúne hoy con altas instancias para decidir el protocolo a seguir en casos de abusos y malos tratos a los niños.

El pediatra avisó del caso Claudia

El jefe de Pediatría del Hospital Joan XXIII de Tarragona, Xavier Allué, declaró ayer ante la juez que en el informe médico redactado tras el primer ingreso de la pequeña Claudia, en abril, con un traumatismo craneal, ya se diagnosticaron malos tratos. Esto probaría que la Generalitat actuó tarde. La criatura permanece estable dentro de la gravedad en la Unidad de Curas Intensivas del Hospital Sant Joan de Déu, en donde fue intervenida del traumatismo craneal. Ante el cruce de acusaciones entre la Direcció General d’Atenció a la Infància y la administración de Justícia, la juez María Teresa Vicedo recibió el apoyo de sus colegas de Tarragona y de la asociación Jueces para la Democracia.