En 2006 registró un déficit que supera los 235.000 euros. Cáritas Diocesana de Granada no pasa por buenos momentos. El colectivo se plantea restringir el número de usuarios al que atiende a través de sus programas debido a la falta de recursos económicos, según confirmó ayer su director, José Martínez Vallejo.

«En los últimos diez años, el gasto de Cáritas ha crecido un 400 por ciento, mientras que nuestros ingresos en colectas y donativos sólo un 30 por ciento», explicaba Vallejo. Aun así, el director de Cáritas se mostró confiado en que, «si hace falta hacer recortes, lo haremos de forma que nuestros usuarios no se vean demasiado perjudicados».

La asociación, que iniciará a principios del próximo curso una campaña de captación de fondos, atendió el año pasado a 15.288 personas y se volcó con los inmigrantes –más de 5.000– y las personas sin hogar.