Los vecinos de O Ventorrillo exigen control policial.  En el barrio de O Ventorrillo ya no pueden más. Aseguran que la venta de droga en la zona de Penamoa, a escasos metros de sus casas, ya es imparable y demandan una solución urgente.

Las quejas se avivaron esta semana con la aparición del cadáver de una joven de 32 años en el poblado chabolista, según los vecinos, por una sobredosis o droga adulterada.

«Pedimos una cita con el delegado del Gobierno hace un año y todavía no nos ha recibido. No queremos que haya traficantes que se hagan ricos a costa de la salud de nuestros hijos», asegura la presidenta vecinal, Rosa Barreiro. Dicen que cada día cientos de personas suben para comprar droga. «El problema existe, no se puede mirar para otro lado», afirman.