Sobre todo para vuelos a Latinoamérica. El presidente del Grupo Marsans, Gonzalo Pascual, afirmó ayer que, si la compañía consigue comprar Spanair al grupo escandinavo SAS, convertirá el aeropuerto del Prat en la base de sus vuelos transoceánicos, especialmente, para conexiones con Latinoamérica.

Además, pese a que la puesta en funcionamiento del AVE comportará una reducción de usuarios y del número de vuelos del puente aéreo entre Barcelona y Madrid, Pascual apuesta porque Spanair se quede con la mitad de la oferta de esta ruta entre las dos capitales.

Hasta ahora, según Pascual, Spanair es una compañía de vuelos domésticos a Europa o el Norte de África, mientras que otras líneas del Grupo, como Air Comet, hacen vuelos de larga distancia a Argentina o Chile. Si, finalmente, se uniera Spanair al Grupo Marsans, «habría vuelos de larga distancia desde Barcelona», aseguró.