«Me considero un enfermo y necesito ayuda médica para superar el problema que tengo», declaró ayer durante el juicio Silvio D. G., acusado de violar a un niño de cinco años. Silvio compartió desde octubre de 2003 hasta diciembre de 2004 piso con los padres del menor, quienes le pidieron que cuidase del pequeño mientras ellos trabajaban. En esos ratos, el acusado supuestamente violó en cinco ocasiones al niño y abusó sexualmente de otro de seis. «Cuidaba de él, lo recogía del colegio, lo llevaba a casa y ahí le tocaba los genitales y las nalgas», reconoció el Silvio. El fiscal pide 93 años de prisión y una indemnización de 6.000 euros.