Asaltaban a sus víctimas a la salida de los bancos cuando extraían grandes cantidades de dinero, una modalidad conocida en el argot policial como cogoteros. Nueve ciudadanos chilenos han sido detenidos por cometer al menos 50 robos en Benalmádena –donde estaban asentados–, en diferentes provincias andaluzas y en el Levante español.

La banda se valía de vehículos robados en talleres y cada miembro tenía muy claro el papel que desempeñaba. En los numerosos registros practicados se han intervenido joyas, dinero, móviles, electrodomésticos, útiles para robo y diversa documentación.