El asunto de las guardias trae cola. Los 17 médicos del servicio de otorrino del hospital Carlos Haya han decidido por unanimidad no operar más casos de tumor de laringe o similares, según publicó ayer Sur. La decisión se justifica en el riesgo que conllevan estas operaciones, con posibilidades de complicaciones urgentes en el posoperatorio y que no se podrían asistir con una guardia localizada (desde casa). Los otorrinos continuarán haciendo guardias físicas por la noche, pese a la orden administrativa que les conmina a estar de guardia localizada.