El exceso de alcohol o de velocidad puede salirnos cada vez más caros. Los grupos parlamentarios de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, con la excepción del PP, PNV e IU, registraron ayer una propuesta para modificar el Código Penal y endurecer las penas de tráfico. La iniciativa no de ley sería aprobada este año.

Con la reforma, conducir a 200 kilómetros en autopista, 180 en carretera o 110 en zona urbana puede ser castigado con entre 3 y 6 meses de prisión, la misma condena que puede caerle  a todo aquel que conduzca con una tasa de alcohol superior a 1,2 gramos por litro. Si a alguien se le ocurre coger el coche una vez perdidos todos los puntos del carné, a esa misma pena de prisión se le añadirá la prohibición de conducir por entre uno y seis años. Pero aún lo tendrán peor quienes conduzcan con «temeridad manifiesta» y pongan en peligro la vida de las personas. Serán castigados con penas de prisión de seis meses a dos años, siendo mayores, de hasta cinco años, si se demuestra que el conductor actuó «con consciente desprecio por la vida de los demás».

El presidente de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, Jordi Jané, de CiU, dijo que «no se trata de más mano dura, sino de concretar cuándo hay delito y cuándo no, evitando sentencias que indignan a los ciudadanos».

La iniciativa es una vuelta de tuerca más en la lucha contra la temeridad en la carretera. Hace sólo dos semanas, la DGT pidió que se autorizaran los análisis de sangre de los accidentados sin necesidad de orden judicial.

20 euros para los que no beban

El Ayuntamiento de Girona organizará hoy por tercera vez la campaña Noc-turnos. La iniciativa, que también se organizó en Sevilla, quiere promocionar la figura del conductor alternativo que no bebe alcohol cuando los amigos salen de fiesta. El premio para los que no beban y lo demuestren (con cuatro controles nocturnos) será un vale de 20 euros canjeable por gasolina.