Olivo Barbieri, fotógrafo inventor del imitado 'efecto maqueta'

  • Una exposición en Roma comprime los treinta años de carrera de un fotógrafo fascinado por el cambio en la forma de las ciudades.
  • Sus experimentos con la profundidad de campo para convertir zonas de una imagen en aparentes miniaturas comenzaron a finales de los años setenta.
  • Quiere 'crear ambigüedad' y mostrar 'la confusión entre lo cierto y lo incierto, lo real y lo plausible, lo conocido y lo evidente'.
El Coliseo de Roma en una foto con 'efecto maqueta' de Olivo Barbieri
El Coliseo de Roma en una foto con 'efecto maqueta' de Olivo Barbieri
© Olivo Barbieri

Seguramente estén ustedes hartos de ver fotos, sobre todo panorámicas de ciudades, donde una sola de las partes del plano o un elemento urbano parece destacar y ser real mientras que el resto semeja estar reducido a una proporción diferente, casi siempre más pequeña. Es el efecto maqueta o tilt-shift en inglés. Con la universalización de los programas informáticos de tratamiento de imágesnes digitales, no hace falta más que tener algo de maña y aplicar unos cuantos comandos para crear este llamativo truco.

Aunque hoy el tilt-shift es una especie de epidemia —en algunos casos con muy buenos resultados— imitadísima, el fotógrafo italiano Olivo Barbieri (1954) llegó antes y nunca le hicieron falta complicidades con el software para conseguirlo. Pionero en la técnica, que lleva aplicando a su visión del mundo desde finales de los años setenta del siglo XX, la obra de este inquieto deconstructor de imágenes es resumida en Roma en la exposición antológica Olivo Barbieri, Images 1978-2014.

'Empiezo donde acaba la fotografía'

La muestra, de un centenar de imágenes, se celebra en el Museo Nacional de Arte del siglo XXI (MAXXI) hasta el 15 de noviembre y demuestra cómo Barbieri ha empleado el foco selectivo —el juego con la profundidad de campo fotográfica para manejar qué está enfocado y qué aparecerá diluido o desenfocado en una imagen— desde los comienzos de su carrera. El italiano, al que le importa más la imagen que la captura de esta—"mi trabajo empieza donde acaba la fotografía", afirma—, está considerado como uno de los grandes maestros y precursores de la técnica.

El recorrido de la exposición comienza con los primeros trabajos de Barbieri en el escenario de una fábrica abandonada y desemboca en las muy conocidas fotos de ciudades asiáticas de los años ochenta que le impulsaron durante la década siguiente a tomar imágenes aéreas panorámicas de una artificial espectacularidad gracias a la aplicación de leves movimientos sobre el plano de cada foto para distorsionar la perspectiva. Así retrató Roma, Osaka (Japón), Pekín (China), Iguazú (Argentina) o Las Vegas (Estados Unidos).

'Comprender los lugares'

Desde lo alto, muchas veces desde un helicóptero, el enfoque quiere otorgar a la imagen un valor documental con una nueva mirada que busca "comprender" los lugares centrándose en lo principal y prescindiendo de los detalles. Barbieri ofrece, dicen en el museo, "una visión sorprendente que ilumina aspectos del espacio urbano que quedarían ocultos en otras representaciones y, al mismo tiempo, confirma los límites entre los objetos reales, su percepción y su representación".

La presidenta del MAXXI, Giovanna Melandri, comenta que la antología quiere ser un homenaje a "un grandísimo fotógrafo y poner así el acento sobre los artistas contemporáneos de Italia". La comisaria de la exposición, Francesca Fabiani, explica que el trabajo de Barbieri "cuestiona el concepto de percepción y nuestra capacidad de ver e interpretar la realidad".

'Relato perceptivo'

A través de un uso experimental del medio y del lenguaje fotográfico, añade la coordinadora, Barbieri "abre el camino a nuevas interpretaciones, muchas veces sorprendentes, en las que lo que interesa no es reproducir fielmente ni espectacularizar el mundo, sino convertir en un relato su experiencia perceptiva". El resultado, "más parecido a una maqueta que a un escenario real", busca "crear ambigüedad" y profundizar en "la confusión entre lo cierto y lo incierto, lo real y lo plausible, lo conocido y lo evidente".

Barbieri asegura que en sus más de tres décadas de carrera ha evolucionado desde una fotografía que buscaba estar más cerca del lugar hasta profundizar en la relación con las nuevas tecnologías. "Al principio (...) buscaba estar más cerca de la descripción del lugar pero en los últimos años me he interesado más por la fotografía interpretativa", afirma en declaraciones a Efe.

El fotógrafo italiano sigue fascinado por las ciudades. Ahora en especial, añade, porque "nunca antes las ciudades se han desarrollado tanto y tan rápidamente" y le interesa mostrar los cambios en la forma de las grandes urbes contemporáneas.

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