Protesta en Paraguay
Alrededor de una veintena de organizaciones sociales exigieron el fin de la violencia, los abusos sexuales y los embarazos forzosos de menores en Paraguay, donde sigue de actualidad el caso de una niña de 10 años embarazada de casi seis meses a causa de la violación de su padrastro. Andrés Cristaldo / EFE

Más de un centenar de niños y jóvenes paraguayos, acompañados por organizaciones de protección a la infancia, se manifestaron este sábado por el centro de Asunción contra la explotación y el abuso sexual a menores.

En la marcha, en la que participaron grupos de percusión, payasos, mimos y equilibristas, los asistentes reclamaron el fin de los abusos sexuales y la protección efectiva de su "derecho a ser niños", después de que en lo que va de año más de 420 menores hayan sido víctimas de ese tipo de actos. "Mi cuerpo es mío, no abusen de él, mi territorio, lo voy a defender", corearon niños y adolescentes, que pidieron una mayor respuesta del Estado ante los abusos a menores.

Los manifestantes se amordazaron de manera simbólica para representar "el silencio de la sociedad" ante la violencia sexual y denunciaron "la ausencia de instituciones públicas" como la Fiscalía o las consejerías municipales por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni) para seguir estos casos e impedir que queden impunes.

Además, un grupo de actores exhibió carteles con la cifra 686, el número de partos entre niñas de 10 a 14 años registrados en 2014 en Paraguay, considerados todos ellos fruto de abusos sexuales. "Ninguna niña debería ser madre", se leía en una de las pancartas, mientras otros mensajes cuestionaban las penas impuestas a los autores de abusos sexuales, y exigían su endurecimiento.

Al término de la manifestación, una actriz escenificó la historia de una chica vendida por su familia a una conocida que la utilizó para la prostitución.

Implantación de políticas de educación sexual

Cintia Ezcurra, una de las portavoces del Movimiento contra la violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes, plataforma convocante de la marcha, denunció la "inacción del Estado ante los altos índices de abuso, trata y explotación sexual a menores", que consideró "una violación sistemática de sus derechos".

La activista insistió en la necesidad de implantar políticas de educación sexual para que los menores "conozcan sus cuerpos" y puedan identificar en qué contextos son víctimas de abusos para así denunciarlo.

Según Unicef, las denuncias por abusos sexuales a menores en el país pasaron de 788 en 2005 a 2.298 en 2010 La manifestación sirvió para conmemorar el Día Nacional de Lucha contra el abuso y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, que tiene lugar cada 31 de mayo en Paraguay en recuerdo de una niña de 11 años abusada sexualmente y hallada muerta en la ciudad de Yaguarón en 2004.

Los casos de abusos sexuales a menores cobraron mayor relevancia mediática tras conocerse en abril pasado el caso de una niña de 10 años embarazada de casi seis meses tras ser violada por su padrastro.

Las denuncias por abusos sexuales a menores en el país pasaron de 788 en 2005 a 2.298 en 2010, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

La organización paraguaya Plan Internacional detectó que el 42% de las denuncias presentadas en escuelas entre 2008 y 2012 fue por violencia sexual.

Por otra parte, cerca de 45.000 niños paraguayos se encuentran en condiciones de "criadazgo", empleados como trabajadores domésticos en casas de terceros a cambio de comida y alojamiento, según denunció la ONU en 2013.