La Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Aragón y el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE) están colaborando en la formación de una red de seguimiento de plantas y hábitats de interés comunitario en los espacios de la Red Natural 2000 de la Comunidad.

Esta iniciativa se impulsa a través del Proyecto 'Life+ Resecom', un trabajo en el que a partir de este verano intervendrán unas cien personas, sobre todo en la recogida y envío de información.

En concreto, durante este ejercicio se trabaja en una nueva campaña de seguimiento de 30 especies de plantas y 16 hábitats previstos en el Proyecto.

'Life+ Resecom' tiene por objetivo el cumplimiento de la Directiva Hábitats, una de las normas europeas básicas para la conservación de la naturaleza, a través de la vigilancia y el envío de información periódica sobre el estado de conservación de las especies y los hábitats de interés comunitario en Aragón.

La coordinadora del Proyecto por parte Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), la investigadora Begoña García, ha relatado que se ha organizado un sistema de seguimiento que permite tomar datos para detectar cambios y analizar tendencias en las áreas de distribución, de ocupación, abundancias poblacionales o diversidad de los hábitats de las especies de interés comunitario.

Además, también se registran cambios en la diversidad de estos hábitats que, por su pequeño tamaño, densidad o posición espacial, escapan a los sistemas de control utilizados con más frecuencia.

El trabajo tiene continuidad con la búsqueda de posibles relaciones entre todos estos cambios y los dos principales motores de cambio global: usos del suelo y el cambio climático.

"Necesitamos ir más allá de los modelos teóricos y contar con evidencias reales y fiables para calibrar el funcionamiento de nuestra biodiversidad, lo que nos permitirá ser más eficaces para frenar su deterioro o la desaparición de especies", ha subrayado Begoña García, al tiempo que ha remarcado que dos voluntarias han obtenido datos sobre un narciso en el Moncayo, uno de los escenarios del trabajo.

Cuatro aspectos del proyecto

El proyecto se centra en cuatro aspectos básicos: la presencia o ausencia de poblaciones, caracterización ecológica y censo general de estas poblaciones, el seguimiento de la abundancia de plantas y seguimiento individualizado de cada una de las 30 especies que son objeto de estudio.

Los participantes en la iniciativa han completado fichas de cada una de estas plantas. También se está trabajado en la elaboración de una aplicación para teléfonos móviles, que sirva para almacenar la información básica y que, a su vez, pueda volcarse a otras bases de datos.

"Se trata de un trabajo destinado a saber cómo les va a nuestras especies de interés comunitario. Estamos trabajando, por tanto, con un recurso más de nuestro territorio y ya hemos recibido alguna consulta de otras comunidades autónomas sobre la forma de obtener estos datos", ha apuntado el director general de Conservación del Medio Natural del Gobierno de Aragón, Pablo Munilla.

Envío de información

Unas cien personas colaborarán, a partir de este verano, en este Proyecto 'Life', a través del envío de información sobre la presencia y características de las poblaciones.

Cada voluntario adopta una planta para su seguimiento a largo plazo. Se trata de personas de 18 a 70 años, algunas de ellas buenos conocedores de la flora y otros sin apenas formación en este campo pero con ganas de aprender y colaborar.

"Si se está bien organizado puede trabajar cualquiera. Les facilitamos material, les explicamos lo que hay que hacer y los resultados son excelentes", ha expuesto Begoña García.

Coste de 1.312.180 EUROS

El proyecto tiene una duración de cinco años y se prolongará hasta 2017. Su coste total se eleva a 1.312.180 euros repartidos en cuanto a su aportación de la siguiente forma: Unión Europea (656.090 euros), Gobierno de Aragón (290.687), e Instituto Pirenaico de Ecología (365.403).

Complementando el trabajo con las especies, hay otros equipos formados por profesionales, contratados por el Gobierno de Aragón, que están elaborando sistemas de seguimiento para algunos de los hábitats más destacados de Aragón, como turberas, saladares, medios rocosos o matorrales y pastos de montaña. También en estas actividades colaboran un buen número de voluntarios.

Además, ya se ha realizado la planificación de los trabajos de campo con las especies y los hábitats a seguir y se han definido los protocolos metodológicos para su seguimiento, con la realización de la primera campaña de seguimiento, en la que han participado los voluntarios con un trabajo de campo esencial.

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