José Durá
José Durá, en una imagen de archivo. ARCHIVO

La divina providencia parece haber querido convertir a José Durá, armador afincado en el pueblo pesquero de Santa Pola (Alicante), en el ángel de la guardia de los inmigrantes que cruzan el Mediterráneo en patera.

En menos de un año ya ha salvado a 76. Uno de sus pesqueros, el Nuestra Madre de Loreto, rescató en la noche del miércoles a 25 inmigrantes que viajaban a la deriva a 90 millas frente a Libia.

A las 23.30 h, recuerda Durá desde Santa Pola, "me avisaron de que una patera había chocado con el barco y ayer por la mañana los inmigrantes se lanzaron al agua. Decidieron subirlos a bordo, pero uno murió".

Las vidas, lo primero

En julio del año pasado José Durá vivió la misma situación como patrón del Francisco y Catalina, del que estaba a bordo.

El año pasado realizó una proeza parecida, pero Malta tardó una semana en permitir el desembarco

Salvó a 51 náufragos que Malta no dejó desembarcar hasta después de una semana.

La diferencia ahora "es que Libia ha tardado muy poco en permitirnos poner rumbo a Trípoli para desembarcarlos".

Este hombre de mar no duda en que "las vidas están antes que el dinero", pero reclama un plan a las autoridades ante estos casos.