El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó este sábado una declaración de situación de desastre mayor en Texas a causa de las fuertes tormentas y grandes inundaciones que se han cobrado la vida de por lo menos 21 personas en el estado.

En un comunicado, la Casa Blanca informó de la declaración del presidente, que implica el envío de ayuda federal para complementar la que ya ha proporcionado el estado, los municipios y las reservas de nativos americanos.

Desde principios de mayo, pero especialmente durante la última semana, varias tormentas, tornados y fuertes vientos han azotado esa zona del sur de EE UU, lo que ha causado grandes inundaciones que han dejado totalmente anegadas por días ciudades como Houston, la cuarta mayor del país.

La declaración de Obama ha respondido a la petición expresa del gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, y ha puesto fondos federales a disposición de las personas afectadas en los condados de Harris, Hays y Van Zandt.

Entre otras cosas, la ayuda incluye subvenciones para alojamiento temporal y reparación de casas, préstamos a bajo coste para cubrir pérdidas de propiedades no aseguradas y "otros programas para ayudar a los residentes y propietarios de negocios a recuperarse de los efectos del desastre".

El temporal y las consecuentes inundaciones han dejado al menos 21 muertos en Texas, 6 en Oklahoma y 14 en el norte de México, y han forzado a otros muchos en la zona a abandonar sus casas.