PSOE y Podemos
Combo de imágenes de una reunión del Comité Federal del PSOE con Pedro Sánchez, y de la reunión del Consejo Ciudadano de Podemos para analizar la política de pactos tras las elecciones del 24-M. EFE / ARCHIVO

El Comité Federal del PSOE analiza este sábado en Ferraz el resultado de las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo y debatirá sobre la política de pactos a seguir, para la que la dirección de Pedro Sánchez sólo ha marcado un límite: no llegar a acuerdos con PP ni con Bildu. Sin embargo, Andalucía ya ha hecho un llamamiento a la prudencia, porque no cree que el partido deba entrar a formar parte de bloques "contra nadie".

Éste es el mensaje que este jueves trasladó al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, la presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y que previsiblemente traslade el PSOE andaluz ante el resto de 'barones' y de miembros del máximo órgano de los socialistas entre congresos.

Por su parte, el Consejo Ciudadano de Podemos, el máximo órgano de dirección del partido, también se reúne para analizar la política de pactos tras los comicios aunque su secretario general, Pablo Iglesias, ya ha adelantado que no entrará en gobiernos presididos por el PSOE.

"Libertad" para pactar en el PSOE

Tal y como anunció el pasado lunes el secretario de Organización del PSOE, César Luena, tras la reunión de la Ejecutiva, la dirección federal dará "libertad" a los dirigentes territoriales en la búsqueda de pactos, aunque con la "lealtad" que le deben al proyecto "único" del PSOE.

Ese día, la Ejecutiva federal ratificó la intención de hablar con todos los partidos políticos, a excepción de con el PP, la "derecha insolidaria", y con Bildu. De hecho, se anunció una ronda de contactos del secretario general con los dirigentes políticos de todos los partidos políticos, a excepción de estos dos.

Y Sánchez ya ha hablado con los líderes de Podemos, Pablo Iglesias, y de Ciudadanos, Albert Rivera, y tiene intención de reunirse con ellos por primera vez próximamente. El PSOE defiende que ha captado la petición de "cambio, pluralidad y un enfoque progresista" que, explica, han hecho en las urnas.

En esta ronda de contactos, Sánchez no incluyó a los partidos con los que no piensa pactar, aunque este viernes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha hablado con él.

No renuncian a la Comunidad de Madrid

En las conversaciones que ha tenido con sus dirigentes territoriales esta semana, Sánchez ha avalado su intención de buscar pactos allí donde sea posible para desbancar al PP, incluso aunque a priori el partido de Mariano Rajoy pueda sumar con Ciudadanos.

La dirección federal ve con buenos ojos que los socialistas dejen gobernar a Ahora Madrid en la capital y a Zaragoza en Común, en Zaragoza Así, no renuncian a lograr una mayoría alternativa a la de Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid o a la de Pedro Antonio Sánchez en Murcia. En ambos casos, la llave la tiene Ciudadanos, que tendrá que elegir entre votar a favor del PP o abstenerse en un hipotético pacto del PSOE y Podemos.

De la misma manera, la dirección federal ve con buenos ojos que los socialistas dejen gobernar a Ahora Madrid en la capital y a Zaragoza en Común, en Zaragoza, en ambos casos candidaturas ciudadanas avaladas por Podemos.

Eso sí, la dirección federal no quiere oír hablar ahora de entrar a formar parte de Gobiernos liderados por Podemos. A la inversa, tienen ya la negativa del partido de Pablo Iglesias de ocupar cargos en las instituciones que estén en manos de los socialistas.

Hasta ahora, sólo se plantean gobiernos de coalición en la Comunidad Valenciana, donde el candidato socialista, Ximo Puig, ha ofrecido un pacto global a Compromís, que incluiría su apoyo en el Ayuntamiento de Valencia, pero que por el momento no ha convencido a la candidata de este partido de izquierdas, Mónica Oltra. Su alternativa sería buscar un acuerdo con Ciudadanos.

En el resto de territorios, la voluntad de la dirección del PSOE es la de forjar pactos desde una óptica de 'geometría variable' —sin pactos nacionales— para intentar desbancar al PP allí donde no haya obtenido mayoría absoluta. Por lo pronto, ya se ha conseguido un acuerdo en Valladolid, para que no gobierne la candidatura del polémico Francisco Javier de la Riva.

Pero la líder de la federación más numerosa del PSOE viene pidiendo "prudencia" desde el primer día después de las elecciones y esta semana ya ha trasladado personalmente su aviso a Sánchez. Susana Díaz cree que el PSOE no puede estar "en ningún bloque", ni "contra nadie ni a favor de nadie": No puede "ni ser los escudos frente a nadie, ni ser la pasarela para otros".

Susana Díaz no tiene "ninguna línea roja"

Pero es que además la presidenta en funciones de la Junta aseguró que Sánchez no le trasladó "ninguna línea roja" en relación al PP y recordó que ella ha hablado "con todo el mundo". Para Díaz, la clave está en entender el mensaje que han dado los ciudadanos en cada territorio: en unos será tratar de liderar o apostar por el cambio, pero en otros, seguir en la oposición.

Otra de sus advertencias llegó por medio de crítica a Podemos, a quien Díaz acusa de pedir "gratis" el apoyo a los socialistas cuando pide giros de 180 grados al PSOE.

Es previsible que Díaz no se encuentre sola en su aviso, e incluso no se descarta que el que fuera rival de Sánchez en las primarias tome la palabra. En el PSOE hay quien está de acuerdo en que no se puede tener como único objetivo impedir al PP que gobierne, unos pactos con los que además se corre el riesgo de que el proyecto del PSOE quede desdibujado.

Proceso de las primarias en el PSOE

En el Comité Federal de este sábado también se aprobarán las bases regulatorias de las primarias abiertas para elegir al candidato a La Moncloa, convocadas para el 26 de julio. Este sábado se lanzará el proceso, en el que por el momento sólo ha confirmado que estará el líder del partido.

En su conversación de esta semana, Sánchez y Díaz no hablaron de este asunto, pese a que El Mundo publicó que la líder del PSOE de Andalucía quería retrasarlas a septiembre. Según indicó a los periodistas, no quiere entrar en esta cuestión porque lo que le preocupa a los ciudadanos ahora son otras cosas. Eso sí, volvió a asegurar que será neutral y no se decantará por ningún candidato, si hay alguno alternativo a Sánchez.

Podemos no entrará en gobiernos del PSOE

Por otro lado, la reunión de este sábado del Consejo Ciudadano de Podemos es continuación de la celebrada este viernes con los secretarios generales y los candidatos de las diferentes comunidades autónomas, en el que se analizaron los resultados de las pasadas elecciones autonómicas y municipales en los diferentes territorios.

Las líneas rojas de Podemos: tolerancia cero con la corrupción y acabar con los recortes con un plan de rescate ciudadano En el encuentro de este sábado, Iglesias expondrá el "mapa político" que han dibujado las elecciones, mientras que el secretario político, Íñigo Errejón, y la responsable de Análisis, Carolina Bescansa, explicarán y harán balance de la campaña electoral.

Según ha explicado el propio Iglesias, la intención es abrir un debate político del que saldrán "las líneas estratégicas a seguir" en la política de acuerdos en el que la dirección estatal marcará el camino a seguir pero serán los líderes regionales los que tomarán las riendas de las negociaciones.

Un proceso "de búsqueda de apoyos y de diálogo con otras formaciones y con sectores de la sociedad civil", al frente del cual estarán los secretarios generales y candidatos de cada comunidad. Eso sí, siempre con dos líneas rojas: tolerancia cero con la corrupción y acabar con los recortes con un plan de rescate ciudadano.

Y todo ello con un principio que Iglesias se ha encargado de repetir varias veces esta semana: que Podemos "en ningún caso" entrará en gobiernos que estén presididos por candidatos del PSOE, aunque su objetivo sigue siendo "frenar" al PP.

Podemos es decisivo para desbancar al PP en muchas comunidades autónomas y en decenas de capitales de provincia. Es el caso de Asturias, Castilla-La Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana o Extremadura, donde Podemos tiene la llave para que el PSOE se haga con los gobiernos de estas comunidades. Situación similar se produce en muchos ayuntamientos en los que el PP ha quedado lejos de la mayoría absoluta y es factible una mayoría de izquierdas.