La Fundación Altarriba , dedicada a la defensa de los derechos de los animales, ha denunciado que la multinacional Noveprim, propietaria de la granja de animales de Camarles (Tarragona) ha solicitado una ampliación de las instalaciones a la Generalitat de Cataluña.

En esta granja se han criado más de 3.000 monos destinados a ser vendidos a laboratorios para hacer pruebas de experimentación.

La fundación alerta que la multinacional vulnera la ley catalana que prohibe este tipo de negocios en territorio catalán.

Sentencia favorable

Aún así el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya sentenció a favor de la empresa y en contra del ayuntamiento tarraconense que le había retirado la licencia para esta actividad.

Noveprim cuenta entre sus accionistas mayoritarios con Covance, una empresa dedicada a hacer experimentos con animales por encargo, con laboratorios de Munster (Alemania) y Virginia (USA) que habría pagado 18 millones por su participación en la empresa para asegurarse la "materia prima", según el comunicado de la Fundación Altarriba.