La juez de Cerdanyola del Vallès (Barcelona) que lleva el caso de la pequeña Alba, la niña de Montcada i Reixac que fue agredida por el novio de su madre y la ha postrado en una silla de ruedas sin poder hablar, ha decidido procesar a la madre de la niña y a su compañero sentimental por los delitos de tentativa de homicidio y maltratos habituales.

Se ha dictado una orden de procesamiento contra los dos, que se encuentran en prisión provisional.

Se considera al novio de la madre autor material de la agresión que dejó a Alba en coma
La juez ha impuesto una fianza de millón y medio de euros para hacer frente a las indemnizaciones que la sentencia pueda fijar para Alba que a consecuencia de los maltratos tiene incapacidad absoluta, se desplaza en silla de ruedas y ha perdido la capacidad de hablar.

El auto considera al novio de la madre, Francisco Javier P., como autor material de los golpes que dejó a Alba en coma y que le causaron importantes lesiones cerebrales.

La madre se desentendió

A la madre se le procesa por "desentenderse de la posición de garante" de su hija de cuatro años pese a conocer que se encontraba en situación de riesgo.

Según mantiene el auto, que hoy avanza el periódico El Mundo, Alba recibió la paliza que la dejó en coma la noche del 4 de marzo de 2006 cuando se encontraba en su casa de Montcada i Reixac (Barcelona) con su madre, con Francisco Javier P. y la hija de este, Maite, de pocos años.

El hombre ató a la niña, le obligó a tragarse sus vómitos y la agredió
Alba vomitó las pizzas que había para cenar por lo que el imputado obligó presuntamente a tragarse lo que había vomitado después de atarla a una silla con el cinturón de un albornoz.

Golpes en la cabeza

Posteriormente se quedó a solas con la niña, a la que habría abofeteado y golpeado en la cabeza hasta dejarla en coma.

Gran parte de los indicios que el juez mantiene contra los imputados se basan en las explicaciones de una hija de Francisco José P. que relató que su padre solía atar a la silla a Alba y le obligaba a comerse los vómitos.

La propia madre de Alba declaró ante el juez que en dos o tres ocasiones en que la niña estaba a solas en la habitación con su novio la había oido llorar y gritar.

El juez sostiene que la menor fue víctima de maltratos contínuos al menos desde que empezó a vivir con el imputado, en noviembre de 2005, y que la pequeña presentaba "estado de desnutrición mantenido desde un cierto tiempo, así como las lesiones contusas leves en diferentes casos de evolución

En el auto no se valora la actuación de los servicios sociales de la Generalitat en el caso, la policía y los jueces.