El Vaticano vaticinó el pasado miércoles la suspensión de las ayudas a Amnistía Internacional (AI) por parte de las agrupaciones y los fieles católicos debido al "giro a favor del aborto" dado por la organización

"Colocarse de la parte de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo representa una traición a la finalidad de esa institución" defensora de los derechos humanos, afirmaba el presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, cardenal Renato Martino, en un comunicado.

Gracias a Dios no existe un derecho de aborto internacionalmente reconocido

Agregó que la "consecuencia inevitable de esa decisión será la suspensión de cualquier financiación a Amnistía Internacional por parte de organizaciones católicas y también de los católicos a nivel individual".

"Gracias a Dios no existe un derecho de aborto internacionalmente reconocido", señaló el dicasterio de la Santa Sede.

El comunicado del Consejo Pontificio reproduce una entrevista de Martino a la revista National Catholic Register en la que el purpurado manifiesta que "es extremadamente grave que organizaciones como AI se plieguen a las presiones" de los lobbies pro-aborto.

"La supresión voluntaria de cualquier vida inocente es siempre un delito y mina las base comunes de la familia", subraya el cardenal.

AI se reconoce "independiente"

Tras conocer la toma de posición del Vaticano, la sección italiana de AI precisó que es "independiente de gobiernos, partidos políticos, iglesias, confesiones religiosas, organizaciones, entes y grupos de cualquier género" y que "nunca" ha recibido financiación "ni del Vaticano ni de instituciones que dependen de la Iglesia Católica".

AI Italia recordó que en abril de 2007 la organización adoptó una posición a favor del aborto en el caso de la salud y la violencia hacia las mujeres.

La Iglesia Católica (...) está poniendo en peligro el trabajo sobre derechos humanos

Amnistía Internacional detalló que no desarrollará campañas a favor del aborto o de su legalización, no juzgará si un aborto es justo o erróneo, no aconsejará la interrupción del embarazo y se opondrá a las medidas de control demográfico como la esterilización y el aborto forzado.

La nueva postura de Amnistía defiende el darle a las mujeres acceso al aborto cuando su salud o derechos humanos están en peligro.

"La Iglesia Católica, a través de un relato distorsionado de nuestra postura sobre aspectos selectivos del aborto, está poniendo en peligro el trabajo sobre derechos humanos", dijo en una entrevista Kate Gilmore, subsecretaria general de Amnistía.

No promocionan el aborto como derecho universal

La representante de Amnistía dijo que la organización no está promocionando el aborto como un derecho universal, pero acentuó que las mujeres deben tener la posibilidad de optar por la interrupción del embarazo cuando sus derechos humanos han sido quebrantados, particularmente en casos de violación e incesto.

Si el cardenal hubiera estado en Darfur y se hubiera parado entre las víctimas de violación y las piedras arrojadas a ellas, podría hablar

"En términos generales estamos diciendo que penalizar el manejo de la mujer de sus derechos sexuales reproductivos es la respuesta equivocada", dijo, hablando por teléfono desde Londres.

"Vivimos junto a las experiencias de vida de la gente. No dirigimos una teocracia. Tenemos que lidiar con una sobreviviente de una violación en Darfur quien, porque queda embarazada como resultado del enemigo, es excluida aún más por su comunidad", añadió Gilmore.

"Si el cardenal hubiera estado en Darfur y se hubiera parado entre las víctimas de violación y las piedras arrojadas a ellas, entonces podría hablar sobre si Amnistía tiene o no la integridad para mantenerse firme sobre derechos humanos", agregó.

Los datos de la Organización Mundial de la Salud muestran que anualmente se termina con unos 45 millones de embarazos no deseados, de los cuales estimadamente 19 millones se realizan de maneras no seguras. Se calcula que 68.000 mujeres mueren por año por abortos en condiciones inseguras.