Ser invitada a una boda le cuesta a una pareja el sueldo de todo un mes
Dos mujeres salían ayer de comprar en una tienda de vestidos de bodas, en el centro de Zaragoza.(F. Simón)
Llega la temporada de las bodas y también la de los gastos, no sólo para los novios, sino también para los invitados. Para asistir a un enlace, una pareja se gasta alrededor de 1.300 euros, aproximadamente un sueldo medio en nuestra comunidad. Si, además, la celebración es fuera de Zaragoza y hay que llevar a los hijos, el desembolso se multiplica.
Las mujeres se gastan una media de 730 euros entre servicios de peluquería (120 €, entre peinado, maquillaje y manicura), el calzado (60 €), el traje (300 €), la despedida de soltera (100 €) y el regalo de boda (150 €).

El presupuesto de los hombres es menor que el de las mujeres (de 550 a 600 €), dado que la peluquería es más barata para ellos (entre 13 y 15 €) y también el traje (250 €, incluyendo camisa y corbata).

Si los invitados desean presentarse en la boda con un bonito bronceado deberán invertir 30 € más en un bono de 10 sesiones de rayos UVA.

Los hijos suponen también un gasto adicional en este tipo de eventos, tanto si asisten al enlace (vestido de fiesta y zapatos cuestan alrededor de 250 €), como si no lo hacen.

Contratar a una persona que los cuide cuesta en Zaragoza una media de 6 € por hora.
Si la boda tiene lugar fuera, hay que añadir a los gastos el transporte y el alojamiento para la noche de la fiesta.

Viaje para decir adiós a la soltería

Las despedidas de solteros son cada vez más originales y costosas. Las tradicionales fiestas en las que se disfraza a los novios con adornos eróticos y se les paga el streeptease de un desconocido están disminuyendo. Ahora lo que se lleva son las escapadas a otros puntos de España o incluso al extranjero. Los amigos de los novios se encargan de reservar alojamiento en lugares originales en los que quepa mucha gente (generalmente casas rurales) y de alquilar autobuses para desplazarse hasta allí. Las líneas de autobuses internacionales y los vuelos de bajo presupuesto también han abierto otra forma de celebración.