Los dos tripulantes de un helicóptero fallecieron ayer a mediodía al estrellarse el aparato en una zona abrupta de monte en la localidad guipuzcoana de Oñati. Los dos pilotos trabajaban para una empresa de Albacete que había prestado sus servicios en Cantabria. Cuando sucedió el siniestro, los dos varones, J.J.G. y J. M. M., el helicóptero se dirigía a Alicante. Los hechos ocurrieron hacia las 12.00 horas de ayer, cuando el servicio de emergencias SOS Deiak recibió el aviso de se había escuchado un gran estruendo. La Ertzaintza localizó la aeronave una hora después, entre el barrio de Araotz y el santuario de Arantzazu. Aún se desconocen las causas del siniestro, aunque la niebla pudo haber influido.