Es difícil. Es difícil limpiar la imagen de algo o alguien de un plumazo. Descolgar del corcho de la iglesia el sambenito, aquel letrero en el que se ponía nombre y apellidos al pecador, se publicaba su pecado y se firmaba su penitencia. Y al Casco Vello le cuesta, como si de una persona se tratase, salir adelante, teñirse las canas, olvidar el bastón y mirar al frente obviando los rumores que surgen del pueblo, ignorante, que tira piedras contra su propio tejado.

Porque la historia de una ciudad que se dice la más importante de su comunidad queda marcada en la retina de los forasteros en forma de granito, plazas, edificios emblemáticos, adoquines y miradores. Todos ellos hoy deteriorados, pero que hacen lo imposible por renacer de sus propias cenizas con la iniciativa de los que los moran.

Hoy, esas cenizas se las vuelve a llevar un poco más lejos el viento con un premio que podría parecer una banalidad, pero que, sin embargo, es un símbolo de que la zona más vieja de la ciudad está muy viva. Un concurso gastronómico que ha llenado de nuevo sus calles de gente y que trata de ganarse a los vigueses por el estómago.

Prueba de que la iniciativa cuajó es que el notario no tuvo tiempo para contar ayer todas las papeletas del concurso y el premiado tendrá que esperar hasta este mediodía para saber quién es.

El único fin es el de dinamizar el barrio en el fondo, esperando a que la aprobación del Pepri y la intervención de la Xunta sirvan para cambiar la forma. «Algunas personas nos confesaban que hacía siete años que no paseaban por aquí», explica Lucía desde la asociación de comerciantes Vigo Vello. Ella afirma que, en lo que va de año, se han dado de alta tantos negocios como en 2006. «Han sido veinte y cada vez vienen más».

Arte y tapas

En especial, personas interesadas en poner más «taperías, galerías de arte y hasta una productora de cine». Y para seguir aumentando las visitas, el próximo concurso de tapas será en octubre, con platos de invierno,  para continuar intentando cambiar la imagen ruinosa y decrépita que tiene el barrio.

De Vigo a  Internet

El Casco Vello tendrá su propio portal en Internet en breve. El objetivo, según dicen en Vigo Vello, es «aprovechar la oportunidad que tendremos para darnos a conocer a los turistas y a otros comerciantes». Un portal que servirá, además, de lanzadera de todos aquellos que ya tengan un negocio en el barrio porque podrán vender sus productos a través de la Red.

Así opinan en el barrio

Josefa. Asociación de vecinos

Lleva el área de cultura de la asociación y pese a que está de acuerdo con que «iniciativas como la de las tapas atrae a la gente, habilitándolo de verdad sería la manera más eficaz de mejorar el barrio. Arreglándolo, con más limpieza y con programas como los que se hacían antes, como el cine no barrio. Las taperías son un buen reclamo también».

Joaquín. Deseñarte

Esta galería de arte lleva abierta tres meses. Uno de sus trabajadores opina que «habría que invertir mucho más dinero en el barrio para arreglarlo. El Casco Vello de Vigo es espectacular; sin embargo, está muy poco explotado y es poco conocido. Lo de las tapas está bien, pero casi no hay gente nueva por aquí. Los que vienen son asiduos».

Noelia. Ama de casa

Durante la merienda, con los pequeños danzando alrededor, confiesa que «se puede hacer mucho más que un concurso de tapas por el barrio. Si comparamos este Casco Vello con los de otras ciudades, por ejemplo, con el Pontevedra. Hay que mejorar la seguridad porque a veces estamos con los niños y algún coche despistado se cuela por aquí».