'Head of a Young Woman (Study for the Angel in the "Virgin of the Rocks")', about 1483–85
'Cabeza de una mujer joven', dibujo de Leonardo da Vinci Turin, Biblioteca Reale - Organized by the Muscarelle Museum of Art at the College of William & Mary in Virginia in partnership with the Associazione Culturale Metamorfosi - Courtesy, Museum of Fine Arts, Boston

La mujer de medio perfil apenas tiene el pelo y el cuerpo definidos, pero con el rostro basta para cautivar al espectador. Entre serena y melancólica, la redondez de sus facciones y la frente ancha personifican los cánones renacentistas. Cabeza de una mujer joven (1483-85) es una obra de Leonardo da Vinci, el genio del renacimiento que vivió sumergido en una curiosidad entre artística y científica por todo lo que le rodeaba.

Concebida como un estudio para el posterior óleo titulado La Virgen de las rocas y bautizada por el historiador de arte Sir Kenneth Clark como "el dibujo más bello del mundo", la pieza se exhibe hasta el 14 de junio en Leonardo da Vinci and the Idea of Beauty (Leonardo da Vinci y la idea de la belleza), en el Museo de Bellas Artes de Boston (EE UU), una muestra que contiene algunas de las obras sobre papel más admiradas del autor de la Monalisa.

Por las pocas pinturas del artista que se conservan, los dibujos son considerados una ventana a su intimidad creativa. Entre los platos fuertes de la exposición figura un autorretrato descubierto hace sólo cinco años y procedente del Códice sobre el vuelo de los pájaros, un manuscrito en el que investiga el movimiento de las aves y relacionado con el interés por crear mecanismos que permitieran al hombre volar. En una de las páginas se autorretrata con 50 años de edad, semioculto tras el texto y las sencillas ilustraciones.

Obsesionado con el mundo natural

Con préstamos de Italia de centros como la Galería Uffizi de Florencia y la Biblioteca Reale, la muestra se divide en secciones que giran en torno al estilo y la filosofía del maestro, el modo en que plasmó en expresivos rostros la juventud y la vejez y el talento para la ciencia que demostró en sus tratados científicos y anatómicos. Una sección dedicada a los discípulos de Leonardo (los Leonardeschi) se adentra en la dificultad de diferenciar las obras del maestro de las de sus alumnos, ya que él mismo los animaba a copiarlo y en ocasiones rehacía o modificaba los trabajos.

Miguel Ángel prestó atención al poder de la imagen, a aspectos menos técnicosPara completar la panorámica, el museo exhibe una selección de dibujos de otro genio, Miguel Ángel, y de artistas de su estudio, dando la oportunidad de comparar las obras sobre papel de los dos genios y rivales. Leonardo cultivó una obsesión por captar con fidelidad el mundo natural; Miguel Ángel prestó más atención al drama y al poder de la imagen, a las cualidades menos técnicas de la representación humana, tal y como demuestran sus estudios para la Capilla Sixtina.