«El boca a boca lleva gente a las películas»
Su apellido tiene origen judío y su familia es de Melilla.

¿Qué esperan de esta primera edición del festival?

En este primer año queremos ponernos en el mapa, que nos conozcan. El público tiene mucha curiosidad y el reto es que la ciudad sienta el festival como suyo.

¿Qué tal la acogida?

Mejor de lo que esperábamos. Hay mucha oferta, siete u ocho títulos cada día, y no sabíamos cómo iba a ser la respuesta. En el estreno de Takva, el teatro estaba sólo a la mitad, y ayer, en el segundo pase, la sala estaba llena. Parece que el boca a boca lleva gente a las películas.

¿Resulta difícil llegar o conectar con el gran público?

No son películas que entren en los circuitos comerciales, pero, por otra parte, en la sección oficial son estrenos absolutos que, si no las ven aquí, será muy difícil tener otra oportunidad.

¿Hay algo en común entre directores tan distintos?

Hay un denominador común: están comprometidos con su realidad. Es un cine menos frívolo, que da a conocer la realidad del país, sus conflictos, sus familias… Es un cine claramente comprometido con la realidad.

Hay una gran cantidad de actividades en paralelo.

Sí, me parece destacable sacar el cine a la calle. Que se pueda ver un musical de Bollywood en las Pasiegas, para que puedan conocerlo sin tener que ir al cine y vencer ese prejuicio que hay contra este tipo de filmografías, es estupendo.

Sí existen

¿Existen prejuicios contra el cine de este tipo?

 y no queríamos hacer un festival que asustase al público, que cada vez es más curioso. Muchos espectadores están familiarizados con este tipo de cine y nos felicitan por el jurado que hemos traído. Queremos que la gente se acerque al festival sin prejuicios y, sobre todo, que lo descubran.

BIO

Su apellido tiene origen judío y su familia es de Melilla. La gran satisfacción de su trabajo es «la experiencia humana de dar voz a artistas de países en guerra».