sÁcale partido al armario
La división en distintas alturas y compartimentos por medio de baldas ayuda a ahorrar espacio (E. G. J.).
Sean grandes o pequeños, nuestros hogares nunca parecen tener bastantes armarios para todo lo que acumulamos en ellos. Conviene organizarlos bien para aprovechar su espacio al máximo y de manera que se adapte perfectamente a nuestras necesidades.

Lo primero es hacer un inventario previo de tu ropa, para eliminar prendas gastadas o complementos innecesarios que ya no vas a usar. Lo que más te pongas debe ir en el armario del dormitorio. Los de los pasillos destínalos a prendas de menos uso. Si te falta sitio, planifica armarios a medida o habilita algún ropero abierto en pasillos, lavaderos, huecos de escalera o zonas de poco paso.

Una configuración propia

La mayor parte de los armarios permiten cambiar de sitio las baldas. Ajústalas a tus necesidades e, incluso, plantéate añadir alguna más. También puedes hacer separaciones verticales para jerséis, toallas o ropa de cama.

Si tienes bastante altura coloca una doble barra. Puedes dejar las camisas arriba y los pantalones abajo (necesitarás unos 70 centímetros entre una y otra). Agrupar abrigos y chaquetas en espacios diferenciados ayuda a mantener el orden. Para almacenar, emplea maletas o cajas. Las formas cuadradas ahorran espacio.

Cada complemento en su sitio

Si nuestros cajones tienen mucho fondo, se les pueden añadir bandejas extraíbles con clasificadores, que resultan muy prácticas para ropa interior y calcetines. Una pequeña inversión en estas bandejas aumentará considerablemente la capacidad del armario. Además, hay corbateros y perchas especiales muy prácticas para cinturones, que se colocan en el interior de la puerta.