Las cucarachas tienen memoria y se les puede enseñar a salivar en respuesta a un estímulo neutral, según investigadores japoneses. Este tipo de condicionamiento se produce si  hay memoria y aprendizaje. Esta respuesta salival sólo se había visto anteriormente en seres humanos y perros. En el experimento, los científicos expusieron a un grupo de cucarachas a un olor mientras les daban de comer una solución de azúcar. Descubrieron que si después exponían a las cucarachas sólo al olor, seguían babeando. La respuesta es similar a la de los perros de Pavlov, que salivaban cuando el investigador tocaba una campana.