El hundimiento del Prestige  en las costas gallegas aún tiene repercusiones. Los marineros que ayudaron a limpiar el chapapote (fuel) hace ya dos años y medio sufren actualmente trastornos respiratorios como tos, dificultad para respirar por la noche, ruido en el pecho y goteo nasal.

Esta información se extrae de un estudio realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), que ha sido publicado en la revista American Journal Respiratoy and Critical Care Medicine. Para realizarlo, la Separ entrevistó a 6.869 pescadores y marineros de toda la costa gallega. El 63% de ellos habían participado en la recogida de fuel.

Conclusiones

Una de las conclusiones del estudio es que los síntomas son más importantes en los marineros y pescadores que limpiaron durante más tiempo y que, por lo tanto, realizaron un mayor número de actividades en la costa.

Además, el cuestionario subraya que  «la intensidad de los trastornos respiratorios es menor en los que utilizaron la mascarilla durante más tiempo», según  explicó a este diario el codirector del proyecto y doctor en Neumología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, Francisco Pozo.

No obstante, también hay datos positivos que demuestran que existe una tendencia a que estos problemas disminuyan con el tiempo.

«A lo largo de 2008 realizaremos más pruebas y si los trastornos no han desaparecido por completo, las autoridades sanitarias deberán atender tanto a los marineros como a los voluntarios», afirma el doctor Pozo.

«Toso más y tengo menos hambre»

Manolo Villar es uno de los miles de marineros gallegos que recogieron, con sus propias manos, el fuel de la costa gallega. Cinco años después del desastre, nota aún los efectos del chapapote en su propio cuerpo. «Nunca había ido al médico. Tengo más tos, menos apetito y problemas para dormir», asegura este patrón de Laxe (A Coruña). Estuvo seis meses trabajando en las labores de recogida y admite que no iban protegidos. «Las mascarillas no servían para nada», dice. Ahora lo está pagando.

Federico Vilas investigador del ‘prestige’

«Aún puede haber otro vertido más de fuel»

La catástrofe del Prestige vuelve a la actualidad después de que los investigadores descubriesen que en la zona en la que se encuentra el buque existe una especial actividad sísmica. Federico Vilas es uno de los autores del estudio Ciencia & Prestige.

¿Qué pasaría en caso de terremoto en la zona?

Habría un riesgo moderado de que el casco se viese afectado. Si así fuese y se produjese una grieta en el buque  podría haber un nuevo vertido de fuel.

¿Está Galicia hoy más preparada para estos accidentes?

Más preparada, seguro; pero no se puede aventurar si se podría afrontar un nuevo Prestige. Tenemos más herramientas y recursos humanos.

¿Se ha visto afectada alguna especie de consumo?

Se puede comer cualquier especie sin riesgo, pero hay zonas de bancos de cigalas que ya no están. Sin embargo, esperamos que con el tiempo se puedan recuperar.

¿Hay alguna solución para evitar estos accidentes?

La legislación es quien debe establecer las pautas para prevenir. Laura Juan.

BIO. Federico Vilas es catedrático en la Universidad de Vigo y pertenece a la comisión sobre vertidos marinos.