Eurovisión es un certamen en el que conviven cantantes y grupos de lo más variopinto. Aunque es difícil encasillarlos a todos, se pueden agrupar en varios estilos básicos:

  • Canción ligera. La apuesta más fiable. Y la más abundante. Croacia, Bulgaria, Malta, Bélgica, Finlandia o Mónaco (qué bien queda el pop melódico cantado en francés) concursarán con artistas de este tipo.

Todos tienen potentes voces con las que interpretan temas plagados de instrumentos de cuerda. Irlanda se llevó el festival en con una canción de este tipo. Sin embargo, en los últimos años no ha tenido mucho éxito, aunque nunca se sabe.

  • Pop. Otro estilo que nunca falla. Desde que ABBA saltara a la fama en 1974 con Waterloo, son muchos los grupos de pop que han probado suerte en el evento. Dinamarca, Francia, Grecia o Portugal presentan propuestas de este tipo. Aunque quizás Feminnem (Bosnia) sean las que más se parezcan al grupo sueco.
  • Folklore nacional. Muchas de las canciones de Eurovisión están teñidas de ritmos típicos de cada país. Porque está claro que resaltar la música nacional es una baza que a veces funciona.

Les valió a los Olsen Brothers (Dinamarca) en el año 2000, y quizás le sirva también este año a España. Lo mismo esperan también Turquía, Hungría o Polonia, que concursan con propuestas de marcado carácter patrio.

  • Ritmo latino. La influencia de Ricky Martin o Chayanne no podía faltar en el festival. Lo latino triunfa, y nada mejor que un país mediterráneo para representarlo. El año pasado Grecia estuvo a punto de llevarse el concurso a ritmo de caderas (quedó tercera).

En 2005 los más latinos son Chipre y Austria. De especial mención la canción de este último país, Así, con un estribillo que habla por sí solo: baila como latina / en ritmo puro de la música alpina.

  • Rock. Suiza, Rusia o Moldavia presentan formaciones caracterizadas por la fuerza de sus guitarras. Un estilo que, a pesar de contar con gran aprecio entre la gente joven, no cuenta con demasiado éxito entre los jurados.
  • Hip hop. Las rimas más actuales estarán representadas por Greenjolly (Ucrania) y su rap reivindicativo. El “nuevo aire” que trajo a Ucrania la revolución naranja de Yuschenko se nota hasta en el grupo local del festival. Una canción arriesgada, pero que puede dar la sorpresa.
  • Heavy. Los noruegos Wig Wam ponen el toque más duro al certamen. Sus peinados y vestuarios parecen sacados de la década de los 80 y a buen seguro que pondrán la nota de color en el concurso.