Los resultados provisionales de la necropsia practicada a la osa hallada en una cabaña de Belmonte el pasado 14 de abril apuntan a que la muerte del animal, que se produjo tres días después, fue causada por la presencia de múltiples tumores en órganos y estructuras corporales que afectaron principalmente a su hígado.

A la espera de concluir los estudios histopatológicos y toxicológicos de las muestras obtenidas del cadáver, se constata que el ejemplar, una hembra de oso pardo cantábrico y edad muy avanzada, presentaba un cuadro de delgadez extrema, caracterizado por la ausencia de grasa subcutánea, atrofia muscular generalizada y edemas generalizados por hipoproteinemia, según ha informado el Gobierno del Principado a través de una nota de prensa.

El animal fue hallado por el dueño de una cuadra en los montes de Balbona, en el concejo de Belmonte de Miranda, en estado muy grave, desnutrido y deshidratado. Posteriormente fue ingresado en una clínica veterinaria de Oviedo. A pesar de los cuidados intensivos que se le practicaron, la osa murió el 17 de abril.

La necropsia, dirigida por el catedrático de Anatomía Patológica del Departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León, Juan Francisco García Marín, se realizó en las instalaciones del Servicio de Investigación y Desarrollo Agrario (Serida), en Deva (Gijón). En el proceso han participado veterinarios de la Dirección General de Recursos Naturales y otro del hospital donde fue atendido el animal. También han colaborado miembros del equipo del Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo.

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