Un estudio de CC.OO en Castilla y León sobre la situación sociolaboral de la mujer revela que ésta percibe una media de casi 6.000 euros menos al año que el hombre por idéntico trabajo, brecha salarial del 22,91 por ciento a la que además se suma otra de futuro en materia de pensiones que se traduce en 500 euros menos mensuales.

Así lo han denunciado hoy la secretaria regional de Mujer y Políticas de Igualdad y la agente de Igualdad, Rosa Eva Martínez y Helena Pinilla, respectivamente, quienes, con respecto a la brecha salarial, han precisado que para un mismo empleo la trabajadora vallisoletana percibe de medida 16.682 euros al mes, frente a los 21.639 del varón, mientras que en materia de pensiones la mujer vive de media, una vez jubilada, con 691 euros, 500 menos de los 1.096 de un jubilado en esta provincia.

A ello, ambas sindicalistas han añadido el hecho de que el 35,66 por ciento de las mujeres se encuentra en el umbral de la pobreza, al percibir de media unos 9.000 euros al año, de ahí su llamamiento al nuevo Ejecutivo regional salido de las elecciones para que, entre otras muchas reivindicaciones, extienda a las empresas a partir de 50 trabajadores—hasta ahora el límite está en 250—las subvenciones por implantar medidas y planes en pro de la igualdad, no sólo desde el punto de vista laboral sino también en materia de contratación, jornada y conciliación.

Y es que el objetivo de este estudio de CC.OO, presentado a nivel regional el pasado día 2 de marzo pero ahora provincializado, además de profundizar en el conocimiento de la situación socio-laboral de la mujer persigue consensuar acciones que avancen en la igualdad de ésta y ver cómo se pueden articular legislativamente.

Desagregar los datos por sexos

De entre las numerosas medidas exigidas por el sindicato figura la de mayor y mejor información pública a todos los niveles respecto de las mujeres en la Comunidad, fundamentalmente a través de una desagregación de datos por sexos en estadísticas de todo tipo que contribuya a una mayor visibilidad de éstas y así poder plantear y llevar a cabo actuaciones basadas en un conocimiento objetivo de su situación.

El trabajo impulsado por el sindicato, con datos del periodo 2010-2014, muestra, entre otros muchos aspectos, que la mitad de la población de Valladolid lo integran mujeres y que éstas viven mayoritariamente, en un 70 por ciento, en el ámbito urbano (ciudades de más de 20.000 habitantes).

La media de edad de la mujer vallisoletana es de 50 años y es a partir de los 65 cuando se incrementa el porcentaje de mujeres sobre los hombres, situación que se duplica a partir de los 85 años.

Su tasa de fecundidad se ha reducido a más de la mitad desde 1978, mientras que la edad media de la mujer que tiene su primer hijo o hija se ha incrementado en seis años más que hace 35 años.

En materia de formación, el estudio constata que más de la mitad de las personas escolarizadas el curso pasado en niveles no universitarios fueron mujeres. Por su parte, la participación de la mujer en los ciclos formativos de FP no llega al 50 por ciento, porcentaje que se reduce al 41 en ciclos formativos de grado medio.

Además, el número de mujeres afiliadas a la Seguridad Social en Valladolid se sitúa en el 45,6 por ciento del total, con la particularidad de que la mayor parte, un 86,44 por ciento, se encuentra adscrito al régimen general.

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