Nacen nueve pollos de águila imperial en Doñana
El investigador de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) Miguel Ferrer coloca un radiotransmisor a uno de los pollos de águila. Eduardo Abad / EFE

El nacimiento de nueve pollos de águila imperial ibérica este año en el Espacio Natural de Doñana impulsa la recuperación de esta rapaz, en peligro crítico de extinción en esta zona, destacó el conservador de este espacio protegido, Francisco Quirós.

El investigador de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) Miguel Ferrer recordó, por su parte, que estos nueve pollos se suman a otros nueve nacidos en 2006, año que marcó un punto de inflexión en la recuperación del águila imperial en Doñana.

En 2005 únicamente nacieron tres pollos en este espacio protegido

En 2005 únicamente nacieron tres pollos en este espacio protegido, como consecuencia de la fuerte sequía de años anteriores, mientras que la natalidad media en la década de los noventa del pasado siglo apenas alcanzó los tres pollos cada año.

"Esperanzador" repunte de la natalidad

Tanto Quirós como Ferrer subrayaron que el "esperanzador" repunte de la natalidad de esta rapaz en Doñana se ha producido tras la entrada en vigor -en 2005- del plan de medidas urgentes para evitar su desaparición de dicho espacio protegido, donde sobreviven ocho parejas, la población más aislada y amenazada de la Península.

Estos cinco pollos son hembras, para equilibrar su escasez en la población de Doñana

Los 18 pollos nacidos en Doñana en los dos últimos años se han reforzado con cinco pollos más traídos desde Sierra Morena donde corrían peligro de desnutrición o caída del nido.

Estos cinco pollos son hembras, para equilibrar su escasez en la población de Doñana, que casi impedía la reproducción, y se alimentan con el sistema del "hacking", un método de simulación que aporta alimento a la rapaz en un nido artificial sin que ésta perciba la acción humana, lo que le induce a pensar que éste ha sido su lugar de nacimiento y, por tanto, a fijar su ámbito territorial.

En 2005 se liberaron en Doñana las tres primeras hembras traídas desde Sierra Morena que se alimentaron con el sistema de "hacking", aunque una de ellas murió envenenada en una finca de Cádiz. Quirós y Ferrer coordinan estos días a los científicos que identifican, anillan y colocan radiotransmisores a los pollos nacidos en las algo más de cien mil hectáreas del Espacio Natural de Doñana, que engloba los parques nacional y natural del mismo nombre.