Montaje de las carpas falleras en Valencia
Operarios montando una carpa fallera en anteriores ediciones de las fiestas. 20minutos

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat (TSJCV) ha ordenado el cierre de un casal fallero por causar molestias a los vecinos y ha condena al Ayuntamiento de Meliana a indemnizar a los afectados con 30.000 euros por no actuar de forma contundente pese a las reiteradas denuncias.

Así lo establece una sentencia a la que ha tenido acceso 20minutos, según la cual, la familia, compuesta por los padres y dos niños, viene sufriendo molestias desde el año 1998 como consecuencia de la actividad de la falla Avenida Santa María y Adyacentes, cuyo local estaba ubicado en el bajo de su edificio.

Según denuncian los afectados, desde entonces padecen molestias en forma de música y todo tipo de ruidos por movimientos de mesas y sillas o jaleo en la calle cuatro noches a la semana, normalmente martes, miércoles, viernes y sábado, y ocasionalmente algún domingo.

En el año 1999, la comunidad de propietarios dirigió el primer escrito a la Policía Local y al Ayuntamiento. Escritos que se repitieron hasta el año 2008, cuando decidieron acudier a los juzgados.

El Ayuntamiento, pese tener informes del ingeniero técnico municipal advirtiendo de que la falla carecía de licencias y de auditorías acústicas, no decretó el cierre del local, por lo que la familia decidió acudir a la vía judicial.

Aunque en primera instancia no admitieron el recurso, tras presentar escrito de apelación en el TSJCV la sala les ha dado la razón y condena al Consistorio a indemnizar a la familia denunciante con 30.000 euros y a cerrar el casal. Sin embargo, según el abogado de los afectados, Raúl Burgos, "la comisión fallera cambió de ubicación su casal el pasado verano".

Este hecho no es alislado. En la provincia de Valencia son numerosos los conflictos existentes entre falleros y vecinos, como refleja el informe del Síndic de Greuges cada año. Este año, ya costan cuatro escritos de vecinos relacionadas con molestias provocadas por casales o sedes festeras, de las cuales dos vienen de Valencia ciudad, una de Olleria y otra de Montroi.

Además, el pasado mes de marzo la sección primera de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) vio "inactividad" del Ayuntamiento de Valencia en el control del ruido del casal fallero Conde Salvatierra-Cirilo Amorós, tras una denuncia interpuesta por una vecina.

La justicia además, ha obligado a crrar otros dos casales en Valencia ciudad. En el año 2009 el de la falla General Pando-Serrano Morales y en 2013 el de José María Haro-Poeta Mas y Ros.

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