El número de llamadas de orientación especial por casos de violencia machista al teléfono de la Fundación Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) ha subido un 24,4% en 2014 respecto al año anterior y, en la mitad de los casos, la menor víctima no parecía consciente del problema.

Son algunas de las principales conclusiones del Informe Violencia de Género del Teléfono ANAR 2014, año en el que se recibieron 1.920 llamadas sobre violencia machista, algunas derivadas por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad desde el teléfono 016 al haber menores implicados.

Del total de las llamadas (900 20 20 10), en 1.642 el o la menor estaba preocupado por la violencia machista en su entorno familiar y en 278 era una adolescente la que era víctima por parte de su pareja o expareja.

El mayor número de llamadas se concentra en las edades 16-17 años (62,6%), aunque ANAR ha destacado que en un 16,5% de los casos la franja de edad era la de niñas de 13-14 años. En el 67,6% de las ocasiones se trata de su novio o pareja actual y en el 30,9% de las llamadas se cuenta que el agresor es su expareja.

Además, en un alto porcentaje de los casos (65,5%) se ha afirmado que la violencia machista también se daba a través de las nuevas tecnologías.

Yo le quiero y no quiero dejarlo, pero me está quitando la vida ANAR ha presentado este jueves estos datos con motivo de organizar la cadena Los 40 Principales una mesa redonda (han acudido un centenar de adolescentes de diversos colegios e institutos) en torno al ciberacoso y la violencia de género entre menores y de anunciar que entregará a esta fundación parte de los fondos recaudados con su festival Primavera Pop.

El estudio apunta a que en el 58,3% de las llamadas sobre violencia machista no se ha denunciado ni se observa intención firme de hacerlo.

Leticia Mata, directora del teléfono ANAR, ha subrayado la "gravedad" de la violencia que se narra en las llamadas y el hecho de que muchas menores llegan a "tolerarla"; de hecho, en el 51,1 % de los casos la menor no parece consciente del problema.

La jefa del Servicio de Atención a la Familia de la Policía Nacional, Elena Palacios, ha comentado que la menor muchas veces es "una enferma del alma" que no puede salir sola (hay casos "gravísimos" que acaban en suicidio), pero que debe saber que hay medios para "salir". "Mójate y denuncia", ha pedido Palacios a los jóvenes, ya sean víctimas o sepan que una amiga lo es.

No obstante, Mata ha comentado que el punto positivo es que las campañas de concienciación están funcionando y, de hecho, reciben mil llamadas al día en todas sus líneas (incluidas las de ayuda a familias y adultos).

De todas las comunidades

Las llamadas por violencia machista proceden de todas las comunidades, especialmente de Madrid (711 llamadas), Castilla y León (147), Andalucía (144) y Valencia (114).

Atendiendo a la duración de las conductas violentas contra la menor, en el 41% de las llamadas se produce desde hace más de un año y en un 71,9% es diaria. Por otra parte, en el 89,6% de las llamadas una adolescente española es la que sufre la violencia y en el 1,8 % tiene otras nacionalidades (colombiana, marroquí y boliviana).

Respecto a las personas con las que viven, en el 45% de las llamadas las víctimas conviven con ambos padres; en el 22,3 % con su madre, en el 7,6 % con su madre y la nueva pareja de ésta, y en un 1,8 % con su agresor.

ANAR ha señalado que la edad de los agresores identificados por la menor oscila entre los 12 y los 30 años y en cuatro de cada diez llamadas es un menor.

El informe dice que la violencia psicológica es predominante y al adolescente le resulta difícil tomar conciencia de que está sufriendo insultos, amenazas, control y chantaje.

El segundo tipo de violencia detectada es la social, con la que se aisla a la pareja, y en más de la mitad de los casos se ha descrito violencia física. "Yo le quiero y no quiero dejarlo, pero me está quitando la vida" (17 años), "Soy su trapo, hace conmigo lo que quiere" (14 años) o "Mis padres comenzaron a discutir, mi padre a insultar, pegar diferentes muebles de la casa, rompiendo cosas e incluso llegó a sacar una navaja" (16 años) son muestra de las llamadas a ANAR.