Carlos y Blair
Tony Blair (izq) y el príncipe Carlos en una imagen de archivo. GTRES

El príncipe Carlos de Inglaterra mostró, en una de las 27 cartas privadas escritas entre 2004 y 2005 que este miércoles han salido a la luz, su preocupación al entonces primer ministro del Reino Unido, el laborista Tony Blair, por los problemas que debían afrontar los militares británicos durante la guerra de Irak.

Las misivas, apodadas "Cartas de la araña negra" por su enrevesada caligrafía, fueron publicadas por el Gobierno tras una batalla legal que inició el diario The Guardian hace diez años. El pasado 26 de marzo, el Tribunal Supremo dio luz verde a la publicación de los textos pese a que el Gobierno pretendía evitar, en nombre de la monarquía, su circulación.

Anuestras Fuerzas Armadas se les está pidiendo hacer un trabajo extremadamente desafianteEn una de las cartas al primer ministro, fechada en septiembre de 2004, el príncipe indicaba que estaba preocupado porque la capacidad de la unidad de aviación del Ejército británico Army Air Corps para desplegar su equipamiento sobre el terreno se veía "minada por la baja resistencia de los helicópteros Lynx a las altas temperaturas".

"Pese a saber esto, la adquisición de un helicóptero nuevo para sustituir al Lynx se ha vuelto a demorar y su compra resulta incierta, debido a la presión que hay sobre el presupuesto de Defensa", señalaba Carlos. "Me preocupa —añadía— que este sea uno más de los ejemplos en los que a nuestras Fuerzas Armadas se les está pidiendo hacer un trabajo extremadamente desafiante, sobre todo en Irak, sin los recursos necesarios".

El entonces primer ministro británico respondió al hijo mayor de la reina Isabel II de Inglaterra un mes después y aseguró que su carta era "constructiva" y le "hacía pensar".  Blair afirmó que el Ministerio de Defensa "estaba al corriente de las limitaciones existentes en los helicópteros Lynx".

Críticas por su falta de independencia

El príncipe de Gales, de 66 años, ha recibido críticas por parte de quienes consideran que ha vulnerado el principio de neutralidad que rige la monarquía constitucional británica.

En todos estos casos el príncipe de Gales está llamando la atención sobre problemas de interés públicoEn otro escrito, fechado en febrero de 2005, el príncipe lamenta que la "posición dominante" de algunos supermercados es el "mayor problema que está afectando a los agricultores británicos y la cadena de producción alimentaria". En esa misma carta, escrita tras una reunión con Blair, el heredero subraya que el elevado número de casos de tuberculosis es el "problema más urgente" que sufren los ganaderos.

Entre sus propuestas y comentarios, el príncipe Carlos se quejó en febrero de 2005 de la aprobación de una directiva europea que restringía el uso de remedios tradicionales a base de plantas. El príncipe, conocido por su defensa del uso de remedios alternativos a la medicina, considera que las prohibiciones de la legislación comunitaria actúan como "un martillo para romper una nuez".

Un portavoz de Clarence House, residencia oficial de Carlos de Inglaterra, señaló en un comunicado que "en todos estos casos el príncipe de Gales está llamando la atención sobre problemas de interés público y tratando de encontrar formas prácticas de solucionarlos".

"El príncipe de Gales se interesa profundamente por su país y trata de utilizar su posición única para ayudar a los demás. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a ayudar a individuos y organizaciones, a marcar una diferencia para que este país y el mundo sean mejores", afirma la nota.